
13 DE MARZO DEL 2026 – NACIONAL. Las autoridades de Baja California lograron un golpe importante a la estructura criminal con la captura de sospechoso identificado como Ángel Javier, alias «El RR». Este individuo fue localizado y asegurado por elementos de la policía estatal justo a las afueras de su vivienda, ubicada en la zona oriente de la ciudad de Mexicali. El operativo fue el resultado de un trabajo conjunto entre la Fiscalía General del Estado y la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana, quienes cumplieron una orden judicial por el delito de homicidio.
Aunque las instituciones de seguridad han manejado el caso con discreción, se sabe que el detenido es una pieza clave en la organización delictiva. Fuentes cercanas a la investigación señalan al «RR» como el presunto responsable de planear la aprehensión de objetivos relacionados con la violencia desatada en la capital del estado. Específicamente, se le vincula con seis ataques coordinados que ocurrieron inmediatamente después de que se diera a conocer la caída del máximo líder del grupo, Nemesio Oseguera.
Investigación sobre ataques coordinados en el estado
De acuerdo con informes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, la violencia que azotó a la entidad no fue espontánea, sino una estrategia pagada. Se estima que el grupo criminal desembolsó cantidades que van desde los 5 mil hasta los 25 mil pesos por cada atentado cometido. En total, se registraron 31 agresiones en casi todos los municipios de Baja California, lo que resalta la peligrosidad de la detención de implicado y su papel dentro de la logística del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Además de los ataques masivos, «El RR» ya estaba bajo la lupa de los agentes investigadores por incidentes previos en Mexicali. Se le relaciona con la quema de un puesto de comida y la colocación de mensajes amenazantes en oficinas gubernamentales una semana antes de los disturbios principales. Estas acciones demuestran que la custodia del detenido era una prioridad para frenar la escalada de violencia y los actos de intimidación que buscaban desestabilizar la seguridad en las zonas públicas de la ciudad.
Vigilancia en la capital tras el arresto
El operativo realizado en la colonia Flores Magón forma parte de una estrategia más amplia para desarticular las células que operan en la frontera norte. Con esta puesta a disposición, las autoridades buscan obtener información que permita prevenir futuros actos de represalia por parte de grupos armados. La captura no solo responde a un cargo de homicidio, sino que representa un freno a la estructura de mando que coordinaba las agresiones directas contra establecimientos y la paz social de los mexicalenses.





