
SEÚL, Corea del Sur.— La Corte Constitucional de Corea del Sur destituyó el viernes al presidente Yoon Suk Yeol tras su juicio político, poniendo fin a su turbulenta presidencia cuatro meses después de que él convulsionara la política surcoreana al declarar la ley marcial y convocando a realizar nuevos comicios para reemplazarlo.
El veredicto unánime coronó una caída dramática para Yoon, un ex fiscal estrella de 64 años de edad que pasó de ser un novato político a presidente en apenas un año.
En un veredicto televisado a nivel nacional, el presidente interino de la corte, Moon Hyung-bae, declaró que el tribunal de ocho miembros ratificó el juicio político a Yoon porque su decreto de ley marcial violaba gravemente la Constitución y otras leyes.
“El acusado no sólo declaró la ley marcial, sino que también violó la Constitución y las leyes al movilizar fuerzas militares y policiales para obstruir el ejercicio de la autoridad legislativa”, señaló Moon. “A fin de cuentas, la declaración de la ley marcial en este caso violó los requisitos sustantivos para la ley marcial de emergencia”.
“Dado el grave impacto negativo en el orden constitucional, y las significativas repercusiones de las violaciones del acusado, consideramos que los beneficios de defender la Constitución al destituir al demandado superan con creces las pérdidas nacionales derivadas de la destitución de un presidente”, concluyó el juez.
Corea del Sur celebra destitución
En un mitin anti-Yoon cerca del antiguo palacio real en el centro de Seúl, la gente estalló en lágrimas de júbilo y bailes cuando se anunció el veredicto. Dos mujeres lloraban mientras se abrazaban y un anciano cerca de ellas se levantó de un salto y gritó de alegría.
STREET PARTY AS YOON SUK YEOL IS REMOVED AS PRESIDENT. pic.twitter.com/mHjl3XJRlB
— Raphael Rashid (@koryodynasty) April 4, 2025
The moment the court removed Yoon Suk Yeol from office pic.twitter.com/lWnJXppkpJ
— Joseph Kim (@josungkim) April 4, 2025
Pero es probable que la enconada división nacional sobre el juicio político a Yoon continúe. Esto también complicará los empeños de Corea del Sur para hacer frente a las políticas de “Estados Unidos primero” del presidente Donald Trump y la expansión de los lazos de Corea del Norte con Rusia.
Uno de los abogados de Yoon, Yoon Kap-keun, calificó el fallo de “completamente incomprensible” y una “decisión puramente política”, pero el expresidente no emitió un comunicado por el momento. El Partido del Poder Popular, el partido gobernante de Yoon, indicó que aceptaría la decisión.
El primer ministro Han Duck-soo, gobernante interino del país, prometió en un discurso televisado garantizar que “no haya lagunas en la seguridad nacional y la diplomacia” y mantener la seguridad y el orden públicos.
“Respetando la voluntad de nuestro pueblo soberano, haré todo lo posible para gestionar las próximas elecciones presidenciales de conformidad con la Constitución y la ley, garantizando una transición fluida hacia el siguiente gobierno”, declaró Han.
Se deben celebrar elecciones nacionales en un plazo de dos meses para elegir un nuevo presidente. Las encuestas muestran que Lee Jae-myung, líder del principal partido opositor, el Partido Demócrata, es el favorito, aunque enfrenta juicios por corrupción y otros cargos.
Lee celebró el fallo y elogió al pueblo surcoreano por “proteger nuestra república democrática”.
“La valentía del pueblo que permaneció firme ante las armas, las espadas y los tanques, junto con la valentía de los soldados que se negaron a obedecer órdenes injustas, han dado lugar a esta gran revolución de la luz”, declaró Lee.
Ley marcial, la crisis política de Yoon Suk Yeol
La ley marcial duró sólo seis horas, pero dejó tras de sí una crisis política, sacudió los mercados financieros e inquietó a los socios diplomáticos del país. En enero, Yoon fue arrestado por separado y acusado por la fiscalía de presunta rebelión en relación con su decreto, un cargo que conlleva la pena de muerte o cadena perpetua en caso de ser declarado culpable.
Bajo el decreto de Yoon, el primero de su tipo en más de 40 años, cientos de soldados fueron enviados a la asamblea, las oficinas electorales y otros lugares. Soldados de operaciones especiales rompieron ventanas en la Asamblea Nacional y forcejearon con los ciudadanos que se habían reunido para protestar, conmocionando a los surcoreanos y evocando recuerdos traumáticos del régimen militar.
Un número suficiente de legisladores, incluyendo algunos de su propio Partido del Poder Popular, lograron entrar en la asamblea y rechazaron el decreto por unanimidad.
No hubo hechos de violencia graves durante el breve período de ley marcial, pero algunos altos mandos militares y policiales enviados a la asamblea han testificado que Yoon les ordenó sacar a rastras a los legisladores para bloquear la votación de su decreto o detener a sus rivales políticos. Yoon dice que los soldados fueron desplegados en la asamblea simplemente para mantener el orden.
El conservador Yoon fue destituido por la Asamblea Nacional —controlada por la oposición liberal— el 14 de diciembre. La asamblea lo acusó de violar la Constitución y otras leyes al reprimir las actividades de la asamblea, intentar detener a políticos y socavar la paz en todo el país.
En su testimonio final ante la Corte Constitucional, Yoon afirmó que su decreto era un intento desesperado de obtener apoyo público para su lucha contra la “perversidad” del principal partido de oposición liberal, el Partido Demócrata, que había obstruido su agenda, le había abierto juicios políticos a altos funcionarios y recortado drásticamente el presupuesto del gobierno. Previamente había calificado a la Asamblea Nacional de “guarida de criminales” y “fuerzas antiestatales”.
Algunos expertos dicen que Yoon podría haber impuesto un régimen militar para evitar una posible investigación independiente sobre los escándalos en los que se ha visto involucrada su esposa, Kim Keon Hee.