
9 FEBRERO 2026- CDMX- La celebración del Año Nuevo chino en la CDMX volvió a llenar de color, música y simbolismo el corazón del Centro Histórico, donde dragones y leones imperiales recorrieron las calles ante la mirada de cientos de asistentes. Este festejo no solo marcó el inicio de un nuevo ciclo para la comunidad china, sino que también reforzó el carácter multicultural de la capital mexicana.
La historia del Barrio Chino en la Ciudad de México tiene raíces profundas que se remontan al siglo pasado. Esta comunidad se asentó en el centro del país luego de huir del noroeste, tras la persecución y matanza sufrida en estados como Sonora, Sinaloa y Coahuila durante y después de la Revolución Mexicana.

El desfile principal se realizó en los corredores del Centro Histórico, donde dragones y leones danzaron al ritmo de címbalos y gongs. El recorrido comenzó en la calle Moneda a las 10:00 horas y atrajo a visitantes de distintas partes del país que se dieron cita para presenciar esta expresión cultural ligada al Año Nuevo chino en la CDMX.
Entre los asistentes destacó Alma Toscano, quien viajó desde Guadalajara para observar las figuras mitológicas chinas, en especial los dragones de cola emplumada. Toscano señaló la similitud simbólica entre estas figuras y Quetzalcóatl, la serpiente sagrada del México antiguo, resaltando los puntos de conexión cultural que se hacen visibles durante el Año Nuevo chino en la CDMX.

Para habitantes de la zona, como María Luisa López, la festividad forma parte de su vida cotidiana desde hace décadas. Con más de 60 años viviendo cerca de la calle Dolores, explicó que ha desarrollado un gusto especial por las tradiciones chinas y que este evento ha crecido con el paso del tiempo, consolidándose como un referente anual del Año Nuevo chino en la CDMX.
Visitantes internacionales también se sumaron a la celebración. Desde California, Blanca, Verónica y Lourdes destacaron que este tipo de actividades permiten comprender mejor el significado de los símbolos del calendario chino, como el Caballo, asociado a la fortuna y la perseverancia, un elemento central del Año Nuevo chino en la CDMX de este ciclo.
El signo del Caballo, que sustituye a la Serpiente del año anterior, fue uno de los protagonistas del desfile. Figuras danzantes, pedestales decorativos y presentaciones de artes marciales realizadas por adultos y niños complementaron el espectáculo, reforzando el carácter familiar y educativo del Año Nuevo chino en la CDMX.







