
8 ENERO 2026-INTERNACIONAL- El ejército libanés anunció que concluyó la primera fase de su plan de desarme de Hezbollah en el sur del país, una medida clave tras el alto el fuego alcanzado en 2024 con mediación de Estados Unidos. Las fuerzas armadas informaron que lograron despejar túneles, posiciones de lanzamiento de cohetes y diversas estructuras militares que no estaban bajo control del Estado, como parte de un proceso gradual para reforzar la autoridad gubernamental en la región.
Este avance ocurre en un contexto delicado, marcado por años de tensión entre Israel y el grupo chií, así como por la presión internacional para reducir la presencia de armas en manos de actores no estatales. Aunque el comunicado oficial no mencionó directamente a Hezbollah, las autoridades han reiterado que el objetivo central del plan es limitar cualquier capacidad militar fuera del control institucional
El proceso de desarme de Hezbollah se da luego de un conflicto que escaló en 2024 y que dejó daños significativos en el sur del Líbano. Según el ejército, esta primera fase logró resultados “efectivos y tangibles”, permitiendo recuperar zonas estratégicas entre el río Litani y la Línea Azul, frontera reconocida por la ONU. No obstante, aún persisten áreas sensibles donde el despliegue no se ha completado debido a la presencia militar israelí.

El presidente libanés, Joseph Aoun, respaldó públicamente la postura del ejército y pidió a Israel detener sus ataques, retirarse de las colinas que aún ocupa y liberar a prisioneros libaneses. Además, solicitó a países aliados abstenerse de enviar armas al Líbano fuera de los canales estatales, una referencia clara a la necesidad de fortalecer únicamente a las instituciones oficiales.
Israel ha acusado al grupo de intentar reorganizarse y reconstruir su fuerza militar, señalando que el desarme de Hezbollah no ha sido suficiente. Desde Beirut, en contraste, se argumenta que los bombardeos constantes y la ocupación de puntos estratégicos dificultan el avance total del plan, alimentando el riesgo de una nueva escalada en la frontera sur.

El ejército libanés confirmó que continuará con las labores de limpieza de municiones sin detonar y túneles, con el objetivo de impedir una recuperación irreversible de capacidades armadas por parte de cualquier grupo. Las próximas fases se centrarán en zonas entre los ríos Litani y Awali, incluida la ciudad portuaria de Sidón, aunque todavía no se ha definido un calendario preciso.






