
14 ENERO 2026-INTERNACIONAL- El desalojo forzoso en España de una mujer de 71 años ha generado indignación y debate social en Las Palmas de Gran Canaria, luego de que autoridades portuarias retiraran por la fuerza a Margarita de su propio velero, el cual ella consideraba su vivienda habitual. El operativo se llevó a cabo en el muelle capitalino, donde la mujer vivía desde hace tiempo, sin que hasta el momento se haya informado de una solución habitacional definitiva para su situación.
De acuerdo con la Autoridad Portuaria, la intervención se justificó por presuntos problemas de higiene y por el riesgo de que la embarcación se hundiera, lo que —según el organismo— representaba un peligro tanto para la mujer como para el entorno portuario. Sin embargo, colectivos sociales y defensores de derechos humanos han señalado que el desalojo forzoso en España se realizó sin un proceso adecuado y sin garantizar una alternativa digna antes de ejecutar la medida.
Organizaciones sociales han calificado el procedimiento como “ilegal” y realizado con “mala fe”, argumentando que Margarita es una persona en situación de vulnerabilidad y que no cuenta con otra vivienda. Señalan que el desalojo forzoso en España refleja una falta de sensibilidad institucional hacia personas mayores que viven fuera de los esquemas tradicionales de vivienda, especialmente cuando estas no representan un riesgo inmediato comprobable.
Durante el operativo, se registró un forcejeo entre Margarita y elementos de la Guardia Civil, en el cual la mujer resultó lesionada. Posteriormente fue trasladada a un centro de salud para recibir atención médica, lo que incrementó las críticas hacia la forma en que se ejecutó el desalojo forzoso en España, al considerar que se pudo haber evitado el uso de la fuerza.
Las autoridades han informado que se evalúa la posibilidad de asignarle un albergue temporal, aunque hasta ahora no se ha detallado cuándo ni en qué condiciones.






