
Los Seahawks de Seattle protagonizaron un auténtico “baile inolvidable” en el Super Bowl LX, al imponerse con autoridad 29-13 a los Patriotas de Nueva Inglaterra en el Levi’s Stadium de Santa Clara, conquistando así el segundo título de su historia en la NFL.
El gran protagonista del encuentro fue Kenneth Walker III, quien fue elegido Jugador Más Valioso (MVP) gracias a su destacada actuación ofensiva. A su lado, el mariscal de campo Sam Darnold cumplió con una actuación discreta pero efectiva, al completar 19 de 38 pases para 202 yardas y una anotación.
Bajo el mando del entrenador Mike Macdonald, la franquicia de la Ciudad Esmeralda levantó el trofeo Vince Lombardi, respaldada principalmente por una defensiva sólida que neutralizó en todo momento a los Patriotas.
Con este triunfo, los Seahawks igualaron en campeonatos de Super Bowl a equipos como Dolphins de Miami, Rams de Los Ángeles, Eagles de Philadelphia, Colts de Indianápolis, Ravens de Baltimore y Buccaneers de Tampa Bay.
La edición número 60 del Super Tazón también quedó marcada por el espectáculo de medio tiempo, a cargo del puertorriqueño Bad Bunny, quien durante cerca de 14 minutos hizo vibrar a Latinoamérica con sus canciones y un mensaje de unidad que resonó a nivel mundial.
Uno de los momentos más comentados de la noche ocurrió durante los festejos posteriores al partido, cuando el ala defensiva de Seattle, DeMarcus Lawrence, posó con una bandera de México, gesto que rápidamente se volvió viral en redes sociales.
El exjugador de los Cowboys de Dallas celebró el campeonato portando el lábaro patrio, detalle que fue bien recibido por la afición mexicana. Cabe destacar que Lawrence está casado con Sasha Lawrence, quien tiene raíces mexicanas, lo que explica su cercanía y cariño por el país.






