
CIUDAD DE MÉXICO.— La presidenta Claudia Sheinbaum envió a la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (Conamer) un anteproyecto de decreto para congelar la edad de jubilación de los trabajadores afiliados al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).
El documento, sometido a revisión ayer, establece que la edad mínima de retiro será de 56 años para mujeres y 58 años para hombres.
En la exposición de motivos, el gobierno federal argumenta que el decreto busca eliminar el incremento progresivo en la edad de jubilación, en línea con la Recomendación 162 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Flexibilizar edades
Esta disposición sugiere a los estados flexibilizar la edad y las prestaciones de vejez, tomando en cuenta factores como las condiciones económicas, sociales y demográficas de la población trabajadora.
“Atendiendo a los principios pro persona y de progresividad de los derechos humanos, y con el propósito de garantizar una pensión digna, he tenido a bien expedir el siguiente decreto”, señala el documento.
Asimismo, el texto aclara que los recursos para cubrir las erogaciones derivadas de esta medida provendrán del presupuesto ya aprobado para el Issste, sin implicar gasto adicional.
Es bueno que se busque mantener la edad del retiro, ya que muchas personas aún tienen mucho que aportar al trabajo y a la sociedad. Sin embargo, también es importante considerar que no todos tienen la misma capacidad física o mental a medida que envejecen, y forzarlos a seguir trabajando podría ser injusto. Hay que encontrar un equilibrio que beneficie a todos.
Es buena idea que se busque mantener la edad del retiro. Muchas personas dependen de su trabajo para vivir y cambiar eso podría afectarles mucho. Además, con la esperanza de vida aumentando, muchos todavía se sienten capaces de seguir trabajando. Es importante que las decisiones se tomen pensando en el bienestar de todos.
Es bueno que se busque mantener la edad de retiro, ya que muchas personas aún tienen mucho que aportar al trabajo y a la sociedad. No todos están listos para dejar de trabajar a una edad temprana, y esta medida puede ayudar a que la gente se sienta más segura y activa. Sin embargo, es importante también considerar las necesidades de quienes ya quieren retirarse y disfrutar de su tiempo. Hay que encontrar un equilibrio que beneficie a todos.