
6 DE FEBRERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, manifestó recientemente la disposición de su gobierno para establecer una mesa de conversación con la administración estadounidense. Durante un encuentro con la prensa, el mandatario subrayó que la isla es un país de paz y que busca construir una relación civilizada entre vecinos. Sin embargo, aclaró que este acercamiento debe ocurrir bajo condiciones de igualdad, sin presiones externas y con un respeto total a la soberanía e independencia de la nación caribeña.
Díaz-Canel desestimó las acusaciones que señalan a la isla como una amenaza para la seguridad regional, asegurando que en La Habana no existen bases militares de potencias extranjeras. En este sentido, recalcó que la única presencia militar foránea en el territorio es precisamente la base que mantiene Washington. El líder cubano insistió en que su doctrina de defensa es meramente de protección y no contempla agresiones contra ningún Estado, aunque se preparan internamente para cualquier escenario de hostilidad.
Críticas a la política de aislamiento y bloqueo energético
Uno de los puntos más críticos de la intervención fue la denuncia sobre un nuevo bloqueo energético que estaría siendo impulsado mediante amenazas de aranceles a países suministradores de petróleo. El mandatario explicó que esta negociación con Estados Unidos se ve obstaculizada por medidas que afectan directamente la vida cotidiana de los ciudadanos. Según sus palabras, impedir la llegada de combustible paraliza el transporte de alimentos, el funcionamiento de hospitales y la producción económica general del país.
El presidente señaló que el gobierno estadounidense insiste en teorías de «Estado fallido» para justificar el endurecimiento de sus políticas. Afirmó que esta plática con Estados Unidos podría evitar que ambos pueblos se priven de beneficios mutuos en sectores clave como la ciencia, el deporte y la salud. Ante el desabastecimiento agudo de energía, anunció que su administración ya se encuentra diseñando un plan de contingencia para mitigar los efectos de las presiones externas sobre la población.
Logros sociales y apoyo de la comunidad internacional
A pesar de las tensiones, Díaz-Canel recordó que su país ha exportado programas de alto impacto social, como la misión Milagro, que devolvió la vista a millones de latinoamericanos. También destacó el método de alfabetización «Yo sí puedo», que ha sido fundamental para erradicar el analfabetismo en varias naciones. Estos ejemplos fueron utilizados para argumentar que el enfoque de la isla siempre ha sido la justicia social y la cooperación internacional, lejos de las etiquetas de terrorismo que se le han impuesto.
Finalmente, el mandatario agradeció las muestras de solidaridad que Cuba recibe constantemente de diversos movimientos sociales y empresas alrededor del mundo. Aseguró que existen actores económicos dispuestos a trabajar con la isla a pesar de las actuales circunstancias y el recrudecimiento de las sanciones. Para el gobierno cubano, el futuro de una comunicación con Estados Unidos depende de la capacidad de defender el multilateralismo y evitar que la fuerza de una sola nación aplaste la autodeterminación de los demás pueblos.






