
19 DE MARZO DEL 2026 – INTERNACIONAL. El Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba emitió un comunicado oficial este miércoles para expresar su postura ante la reciente decisión del gobierno costarricense. Según la Cancillería cubana, la medida de limitar las relaciones bilaterales únicamente al ámbito consular fue tomada bajo una fuerte presión por parte de los Estados Unidos. Cuba califica esta acción como arbitraria, señalando que no se tomaron en cuenta los verdaderos intereses nacionales ni el bienestar de ambos pueblos, quienes mantienen vínculos históricos profundos.
La nota diplomática enviada por el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Costa Rica el pasado 17 de marzo informó sobre el cierre de la sede diplomática tica en La Habana sin ofrecer argumentos claros. El gobierno cubano lamenta que esta decisión unilateral se haya tomado de forma repentina y sin una justificación sólida que explique el motivo real del distanciamiento. Esta situación ha generado sorpresa en el ámbito internacional, ya que afecta la comunicación directa entre las administraciones de ambos países caribeños.
Argumentos de reciprocidad e impacto político
Además del cierre físico, Costa Rica solicitó a Cuba el retiro de su personal acreditado en San José, invocando una supuesta reciprocidad que las autoridades de la isla consideran infundada. Aunque el personal consular y administrativo podrá permanecer para realizar sus funciones básicas, la ausencia de una delegación oficial costarricense de alto nivel representa un retroceso en el diálogo político. Para Cuba, este paso es una muestra de subordinación a las políticas estadounidenses que buscan aislar a la Revolución del resto de las naciones de América.
El gobierno cubano sostiene que Costa Rica se está haciendo partícipe de una escalada agresiva que es rechazada por la gran mayoría de la comunidad internacional. Al reducir el nivel de interacción, se dificultan los acuerdos de cooperación y el entendimiento mutuo que se venía trabajando en años anteriores. La Habana enfatiza que estos intentos renovados por fragmentar la unidad regional responden a intereses ajenos a la zona, afectando la estabilidad de las relaciones en «Nuestra América» bajo la influencia del gobierno norteamericano.





