
6 DE MARZO DEL 2026 – NACIONAL. El emblemático río Suchiate, que sirve como límite natural entre México y Guatemala, enfrenta una de sus peores crisis hídricas de los últimos diez años debido a la intensa falta de lluvias. Esta situación ha comenzado a generar graves problemas en el abasto de agua para miles de habitantes de las comunidades fronterizas, afectando tanto las labores domésticas como las grandes extensiones de siembra. Lo que antes era un caudal imponente, hoy muestra una imagen desoladora con grandes extensiones de tierra seca y piedras que antes estaban cubiertas por el agua.
De acuerdo con los reportes de Protección Civil, en épocas de normalidad el cauce llega a medir hasta 150 metros de ancho y alcanza profundidades de siete metros. Sin embargo, en la actualidad el afluente fronterizo Suchiate apenas registra zonas con 30 centímetros de tirante de agua, dejando al descubierto islotes de arena. Esta disminución tan drástica ha cambiado incluso la dinámica de cruce entre ambos países, pues ahora las personas pueden pasar caminando de un lado a otro sin necesidad de utilizar las tradicionales balsas que operan en la zona.
Impacto en la navegación y el sector agrícola
Para poder seguir trabajando, los balseros locales se han visto obligados a realizar maniobras de emergencia, como la construcción de diques de arena para juntar el poco líquido disponible. Al encauzar el agua de esta manera, logran formar canales artificiales que permiten el movimiento de sus embarcaciones hechas de tablas y neumáticos. A pesar de estos esfuerzos, la preocupación crece entre los trabajadores y comerciantes, ya que el caudal del Suchiate sigue bajando conforme avanzan las semanas de calor intenso y la navegación se vuelve casi imposible en varios tramos.
La situación es especialmente alarmante para el sector campesino, ya que se estima que unas 7 mil 500 hectáreas de cultivos de banano y plátano macho están en riesgo de perderse. Estos productos son fundamentales para la economía de la región, pues se exportan principalmente a los Estados Unidos. Al depender totalmente del agua del Suchiate para el riego, los productores temen que, si el río se seca más durante los meses de marzo y abril, no habrá forma de rescatar sus cosechas, lo que representaría un golpe financiero devastador para miles de familias.
Acciones urgentes y peticiones a las autoridades
Ante la emergencia, los integrantes del Distrito de Riego 046 han comenzado a reforzar las estructuras de contención para dirigir la mayor cantidad posible de líquido hacia el canal general. Los productores explicaron que, al no contar con permisos para extraer agua de pozos profundos, su única esperanza es la captación del lecho del río Suchiate. Por esta razón, han hecho un llamado urgente a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para que se agilice un proyecto de mejora en la zona de la «boca toma» del canal, el cual beneficiaría a cerca de tres mil trabajadores del campo.





