
5 FEBRERO 2026-NACIONAL- La violencia obstétrica volvió al centro del debate público luego de que en el Congreso de la Ciudad de México se presentara una iniciativa para sancionar este tipo de agresiones contra mujeres durante el embarazo, parto o puerperio. La propuesta plantea modificar la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia con el fin de castigar conductas realizadas por personal médico que afecten la integridad física o emocional de las pacientes. Con ello se busca reconocer que la violencia obstétrica también forma parte de la violencia de género.
La iniciativa fue impulsada por la diputada María del Rosario Morales Ramos, quien explicó que estas prácticas pueden incluir intervenciones no consentidas, procedimientos dolorosos sin anestesia, obligación de parir en cierta posición o una medicalización excesiva que genere riesgos. Además, la violencia obstétrica puede manifestarse mediante tratos humillantes, insultos o actitudes autoritarias que vulneran la dignidad de las mujeres en momentos críticos de su atención médica.

De acuerdo con cifras de la Red de Información de Violencia Contra las Mujeres de la Ciudad de México, más de la mitad de las víctimas de violencia obstétrica tiene entre 20 y 44 años de edad.
Los datos disponibles señalan que en 2021 una de cada tres mujeres experimentó alguna forma de violencia obstétrica durante su último parto. Este problema no siempre responde a una intención directa del personal médico, sino también a fallas estructurales como hospitales saturados, falta de personal y protocolos rígidos que priorizan la operación del sistema sobre la atención humana y respetuosa hacia las pacientes.
Ante este panorama, la reforma busca garantizar que la atención médica se brinde con respeto, sin maltrato físico, verbal o psicológico, y evitando cualquier forma de discriminación, acoso o abuso.






