
Un adolescente de 15 años ha sido condenado a 7 años de privación de libertad por el asesinato del senador y precandidato presidencial colombiano Miguel Uribe Turbay. La sentencia, anunciada por la Fiscalía General de Colombia, se produjo tras un proceso judicial que conmovió a la nación. La decisión del tribunal establece que el menor deberá cumplir su pena en un centro de atención especializada, un tipo de correccional para menores, lo que marca el cierre de un capítulo doloroso en la historia política del país.
La condena a menor de edad se logró después de que el joven admitiera su culpabilidad durante la audiencia de acusación. El adolescente fue imputado por los delitos de homicidio en grado de tentativa, y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego. La confesión del joven fue un elemento clave para que el tribunal pudiera emitir una sentencia rápida, aunque la duración de la pena ha abierto un debate sobre la severidad de las leyes para los menores infractores en Colombia.
Proceso judicial y cargos contra el menor

El ataque contra Uribe Turbay, de 39 años, ocurrió el pasado 7 de junio en Bogotá durante un mitin político. El senador recibió varios disparos, dos de ellos en la cabeza, en lo que fue un atentado directo contra su vida. El agresor, un joven de 15 años, fue capturado en flagrancia minutos después de cometer el crimen, gracias a la rápida reacción de las autoridades y los testigos del evento. La captura inmediata del responsable fue un punto crucial en el caso, ya que permitió a la Fiscalía General iniciar el proceso judicial sin demoras.
El homicidio del senador conmocionó a la sociedad colombiana, especialmente por la brutalidad del ataque y la juventud del autor. Aunque el político sobrevivió a los disparos durante dos meses, su condición era crítica. Finalmente, el 11 de agosto, las autoridades del hospital donde estaba internado informaron de su fallecimiento debido a una hemorragia en el sistema nervioso central. La muerte del senador elevó los cargos contra el menor de intento de homicidio a homicidio consumado, cambiando el rumbo de la sentencia.
El debate sobre la justicia penal juvenil en Colombia
La sentencia al adolescente, que para muchos podría parecer corta, se ajusta a lo estipulado por el Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes (SRPA) de Colombia. Este marco legal es diferente al que se aplica a los adultos y se rige por principios de protección y rehabilitación, más que de simple castigo. La ley colombiana establece una pena máxima de 8 años de privación de libertad para menores que cometen crímenes graves, lo que explica la duración de la condena en este caso de homicidio. El joven sentenciado recibirá una atención especializada que busca su reinserción a la sociedad.