
9 DE FEBRERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. Un equipo de investigadores marinos ha sorprendido al mundo este lunes al revelar el hallazgo de una medusa gigante en las profundidades del océano, a más de 250 metros bajo el nivel del mar. El espécimen, identificado como Stygiomedusa gigantea, tiene dimensiones comparables a las de un autobús escolar, con tentáculos que se extienden por varios metros. Este descubrimiento fue posible gracias a tecnología de última generación en vehículos operados de forma remota, permitiendo capturar imágenes en alta definición de una de las criaturas más raras y enigmáticas del planeta.
La presencia de esta medusa gigante en zonas tan profundas ofrece valiosa información sobre los ecosistemas menos explorados de la Tierra. Los científicos explican que estos animales han evolucionado para sobrevivir en condiciones de presión extrema y oscuridad total, funcionando como piezas clave en la cadena alimenticia de las profundidades marinas. El hallazgo subraya la importancia de continuar con la exploración oceánica, ya que se estima que aún desconocemos más del 80% de las especies que habitan en los abismos de nuestros mares.
Características de la medusa gigante recién avistada
Lo que más ha llamado la atención de esta medusa gigante es su coloración rojiza oscura, que le sirve como camuflaje perfecto en la penumbra del fondo marino. A diferencia de otras medusas comunes, esta especie no posee tentáculos con aguijones venenosos, sino que utiliza sus largos brazos orales para envolver y capturar a sus presas. Su movimiento lento y elegante ha sido descrito por los biólogos como «fantasmal», lo que le ha valido el apodo de la medusa fantasma entre la comunidad científica que estudia la fauna abisal.

Importancia de la conservación para la medusa gigante
El descubrimiento de la medusa gigante también pone de relieve la necesidad de proteger los océanos frente al cambio climático y la contaminación. El aumento de las temperaturas del agua y la presencia de microplásticos en zonas profundas podrían amenazar el hábitat de estas especies únicas antes de que logremos comprenderlas por completo. Los investigadores hacen un llamado a los gobiernos para que fortalezcan las áreas marinas protegidas y apoyen proyectos de ciencia oceánica que permitan monitorear la salud de estos ecosistemas críticos para el equilibrio del planeta.






