
12 de Febrero del 2026.- El Ministerio de Asuntos Exteriores de China ha respondido con firmeza ante las recientes acusaciones de Estados Unidos. Según el portavoz Lin Jian, los señalamientos sobre supuestas pruebas atómicas realizadas por Pekín son «totalmente infundadas». El gobierno chino sostiene que estas declaraciones no son más que una estrategia de manipulación política diseñada para justificar la búsqueda de un control absoluto en el equilibrio de fuerzas mundial.
Para Pekín, la actitud de Washington representa una amenaza directa a la paz internacional. China afirma que se está intentando manchar la reputación de su estrategia nuclear china con el único fin de que el país norteamericano pueda evadir sus propias responsabilidades en cuanto al desarme. Esta situación ha generado una tensión diplomática creciente, ya que ambos países se encuentran en el centro del debate sobre la seguridad global en el presente año.
El rol de Washington en la inestabilidad global
El portavoz chino calificó a Estados Unidos como la principal fuente de desorden en el panorama internacional actual. Entre las críticas principales, se destacó que Washington ha permitido que acuerdos clave pierdan vigencia, lo que debilita las reglas del juego. Además, se señaló que el uso de una doctrina nuclear de defensa que permite atacar primero sin haber sido agredido previamente es un factor de riesgo altísimo para el resto de las naciones.
Por otro lado, China denunció que el gobierno estadounidense está invirtiendo sumas billonarias para modernizar su armamento, lo cual contradice sus discursos de paz. Según los diplomáticos asiáticos, existe un «doble rasero» en la comunicación de la Casa Blanca, ya que exigen control a otros mientras ellos potencian su capacidad nuclear soberana. Esta contradicción es vista por Pekín como una táctica para mantener su ventaja militar sin restricciones externas.
El llamado a mantener la paz y los tratados
En la reciente conferencia de prensa, se instó a la comunidad internacional a no dejarse engañar por «excusas» fabricadas para reanudar pruebas atómicas. China reiteró que no ha realizado detonaciones y que las afirmaciones de funcionarios estadounidenses carecen de pruebas reales. La postura oficial es que se debe respetar la moratoria vigente entre las potencias que poseen armamento de este tipo para evitar una nueva carrera armamentista que nadie desea.






