
El secretario de Agricultura, Julio Berdegué, realizó una visita de supervisión a la biofábrica ubicada en Metapa de Domínguez, Chiapas, donde se desarrolla un proyecto vital para la salud animal. Actualmente, los trabajos para producir la primera cepa mexicana de mosca estéril presentan un avance del 55%, lo que marca un paso firme en la protección del sector pecuario. Esta infraestructura es fundamental para fortalecer las tareas que realiza el Senasica en la tarea de combatir al gusano barrenador del ganado en todo el territorio nacional.
La importancia de esta planta radica en su capacidad para generar insectos que impiden la reproducción de la plaga, una técnica biológica segura y eficiente. Con el desarrollo de estas moscas estériles, las autoridades buscan tener mejores herramientas para prevenir, controlar y, eventualmente, eliminar por completo al gusano barrenador del ganado. Este esfuerzo no solo beneficia a los grandes productores, sino también a los pequeños ganaderos que ven en este parásito una amenaza constante para la salud de sus animales y su economía.
Una inversión estratégica entre México y Estados Unidos
Para lograr este avance tecnológico, se ha destinado una inversión conjunta entre los gobiernos de México y Estados Unidos que alcanza los 51 millones de dólares. Este presupuesto se utiliza específicamente para la adecuación de la planta en Chiapas, asegurando que cuente con los estándares internacionales más altos. El trabajo en equipo entre ambas naciones es clave, ya que el gusano barrenador del ganado no reconoce fronteras y su control requiere de una estrategia coordinada que proteja el comercio de carne en toda la región.
La biofábrica en Metapa de Domínguez se convertirá en un referente mundial una vez que esté operando a su máxima capacidad, reforzando la soberanía sanitaria del país. El secretario Berdegué resaltó que el uso de esta tecnología permite reducir el uso de químicos agresivos, apostando por soluciones naturales para frenar al gusano barrenador del ganado. Gracias a esta inversión de 51 mdd, el campo mexicano contará con una barrera biológica moderna que facilitará el movimiento de animales de manera segura por las carreteras del sur.
Fortalecimiento de las capacidades sanitarias del Senasica
Con este nuevo centro de producción, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) podrá reaccionar de forma mucho más rápida ante cualquier brote. La producción local de moscas estériles permite ahorrar costos de transporte y logística, garantizando que el tratamiento contra el gusano barrenador del ganado llegue a tiempo a las zonas afectadas. Los expertos señalan que tener una cepa mexicana propia es un avance científico histórico que coloca a Chiapas en el mapa de la innovación biotecnológica.
Finalmente, se espera que en los próximos meses la planta alcance el 100% de su construcción para iniciar con las pruebas de liberación masiva en campo. La meta es mantener al país libre de esta plaga que causa heridas graves en los animales y pérdidas millonarias en la industria cárnica. Combatir al gusano barrenador del ganado es una prioridad para la actual administración, asegurando que los alimentos que llegan a las mesas de las familias mexicanas sean sanos, seguros y de la mejor calidad posible.







