
CHETUMAL, MX.– Autoridades de los tres niveles de gobierno realizaron cateos en chatarreras de Chetumal como parte de las investigaciones relacionadas con el robo de materiales pertenecientes al trazo y a las estaciones del Tren Maya, en el sur de Quintana Roo. Estas acciones forman parte de una estrategia para frenar delitos que afectan una obra considerada prioritaria a nivel nacional.
Los operativos se llevaron a cabo en establecimientos dedicados a la compra y venta de chatarra ubicados en las colonias Solidaridad, Lázaro Cárdenas, Payo Obispo y Comité Proterritorio. En estos puntos, personal del Ayuntamiento de Othón P. Blanco, corporaciones policíacas locales y fuerzas armadas inspeccionaron predios en busca de fierros, cables y otros insumos presuntamente robados de la infraestructura ferroviaria.
Cateos en chatarreras de Chetumal mantienen investigación bajo reserva
Hasta el momento, las autoridades no han dado a conocer resultados oficiales de los cateos en chatarreras de Chetumal, ni han confirmado aseguramientos o personas detenidas, por lo que el avance de las indagatorias se mantiene bajo reserva para no entorpecer el proceso legal.
Estos operativos derivan de una serie de robos registrados a inicios de enero en la zona sur del estado, hechos que obligaron a la suspensión temporal del servicio del Tren Maya en el tramo Chetumal–Palenque. El impacto de estos delitos no solo afectó la operación del transporte ferroviario, sino también la movilidad de usuarios y el desarrollo regional.
El 3 de enero pasado, las corridas del tren fueron detenidas tras detectarse un objeto sospechoso cerca de la comunidad de Huaypix. Posteriormente, se confirmó el hurto de materiales de uso rudo, principalmente cables y estructuras metálicas indispensables para el funcionamiento seguro del sistema ferroviario.
Cateos en chatarreras de Chetumal por delitos federales
De acuerdo con información preliminar, los ataques a la infraestructura se repitieron pese a que la vigilancia del trazo ferroviario está a cargo del Ejército, lo que encendió alertas entre autoridades federales y estatales debido a la gravedad del daño ocasionado a una obra estratégica nacional.
El robo de cables, piezas y artefactos del Tren Maya constituye el delito de Ataques a las Vías de Comunicación, contemplado en la legislación federal. Este ilícito puede ser sancionado con penas que van desde 15 días hasta 30 años de prisión, dependiendo de la magnitud de los daños, además de multas que pueden superar el millón de pesos.
Durante los operativos, la presencia de fuerzas de seguridad generó temor entre algunos habitantes de las zonas intervenidas; sin embargo, las autoridades aclararon que los cateos en chatarreras de Chetumal forman parte de acciones preventivas y de investigación para frenar la compra y comercialización de materiales robados.
Uno de los propietarios de estos establecimientos señaló que los rieles cuentan con números de serie, lo que ha permitido a las autoridades rastrear el origen del material sustraído. Añadió que, en su mayoría, estas piezas estarían siendo robadas de los tramos ubicados en la comunidad de Juan Sarabia.
Las investigaciones continúan abiertas, mientras se determina el alcance total de los robos y la posible responsabilidad de establecimientos dedicados a la compra de chatarra en la región.






