
El cáncer colorrectal está registrando un aumento alarmante entre adultos jóvenes, incluyendo personas de poco más de 20 años, según estudios recientes. Tradicionalmente asociado a mayores de 50 años, la enfermedad ha llamado la atención pública tras la muerte del actor James Van Der Beek, quien falleció a los 48 años tras ser diagnosticado en 2023. Los especialistas advierten que la detección temprana sigue siendo clave para mejorar la supervivencia.
Investigadores destacan que no existe una causa única que explique este incremento, aunque ciertos factores del estilo de vida parecen estar relacionados. Dietas altas en alimentos ultraprocesados, consumo frecuente de alcohol y sedentarismo podrían contribuir al riesgo, pero aún no se ha confirmado un vínculo directo. La conciencia pública sobre estos hábitos se vuelve crucial para prevenir nuevos casos.
Genética, microbioma y alimentación
El microbioma intestinal, el conjunto de microorganismos que habitan el intestino, ha ganado atención como posible factor de riesgo. Alteraciones en su equilibrio —conocidas como disbiosis— pueden desencadenar procesos inflamatorios y aumentar la probabilidad de cáncer colorrectal. Asimismo, factores genéticos y hábitos alimenticios, como el consumo excesivo de carne roja y alimentos procesados, junto con baja ingesta de fibra, son señalados por expertos como elementos de riesgo.
El consumo de alcohol, incluso moderado, el tabaquismo, la obesidad y la falta de ejercicio físico también se asocian con la aparición de la enfermedad. Por eso, los especialistas insisten en la importancia de adoptar hábitos de vida saludables para reducir la incidencia y detectar la enfermedad a tiempo.
Síntomas y detección temprana






