
04 de Enero del 2026.- Ante el fuerte impacto económico que han generado las recientes reformas fiscales y de trabajo a nivel federal, el sector empresarial ha levantado la voz. La vicepresidenta de la Canaco Chetumal, Adriane Díaz Villanueva, informó que ya se han enviado propuestas formales para revisar cómo se aplican las disposiciones laborales en el estado. El objetivo principal es lograr que estas reglas se adapten a la realidad de cada zona, evitando que el norte y el sur de Quintana Roo sean medidos con la misma vara, debido a sus marcadas diferencias económicas.
Desde el año pasado, muchos comerciantes se vieron obligados a realizar recortes en su personal para poder sobrevivir a los gastos crecientes. Aunque todavía se están terminando los diagnósticos para dar cifras exactas, es una realidad que las nuevas normas de trabajo han puesto en aprietos a los dueños de negocios. La preocupación aumenta porque este año se esperan más cambios que podrían complicar la operación de las empresas que apenas se están recuperando de crisis anteriores, afectando directamente la estabilidad de las familias.
El reto de la jornada en el sector turístico
Uno de los puntos que más preocupa es el ajuste a la jornada de trabajo, ya que Quintana Roo es un estado que vive principalmente del turismo. En esta entidad, los servicios deben estar disponibles las 24 horas del día y los siete días de la semana, lo que hace difícil cumplir con ciertas reglas de empleo sin elevar demasiado los costos. Por esta razón, se ha pedido que las medidas no sean parejas para todos, reconociendo que un hotel tiene necesidades muy distintas a las de una tienda pequeña o un restaurante local.
La propuesta presentada ante el gobierno federal, y que también se llevará a las autoridades estatales, sugiere trabajar por sectores económicos específicos. Los empresarios consideran que si las leyes de los trabajadores se aplican de forma uniforme, el daño podría ser irreversible para algunas actividades. No se trata de estar en contra de las mejoras, sino de encontrar un equilibrio que permita a los negocios seguir abiertos y ofreciendo servicios de calidad a los visitantes sin que esto signifique irse a la quiebra.
Encuestas y el impacto del aumento salarial
Para respaldar estas peticiones, se realizó una encuesta nacional en las 271 cámaras afiliadas a la Concanaco después del pasado Buen Fin. Este estudio busca medir qué tanto afectará el cambio en las horas de trabajo y el reciente aumento del 13 por ciento al salario mínimo. Estos datos servirán para demostrar que las actuales obligaciones del patrón requieren de un análisis más profundo para no provocar un cierre masivo de negocios que actualmente sostienen la economía regional.
Díaz Villanueva fue muy clara al señalar que, si no se hacen estos ajustes, existe un riesgo real de que ocurran más despidos en los próximos meses. Aunque los empresarios no quieren dejar sin empleo a su gente, las nuevas condiciones de contratación podrían volver insostenible el pago de nóminas tan elevadas bajo esquemas rígidos. Por ello, insisten en que las leyes deben considerar las características propias de cada región del país para ser verdaderamente justas y aplicables en el día a día.
El sector comercial reiteró su disposición para trabajar de la mano con los tres niveles de gobierno para suavizar el golpe de estas medidas. Se busca que, a través del diálogo, se logren acuerdos que beneficien tanto a los empleados como a quienes generan los empleos en el estado. La meta es que las regulaciones de trabajo funcionen como un motor de crecimiento y no como un freno que obligue a los dueños de negocios a reducir sus plantillas para poder subsistir en un mercado tan competitivo.






