
7 DE ENERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. Brasil expresó este martes su rechazo total a la operación militar de Estados Unidos en Venezuela, calificándola como una ofensa grave a la soberanía de ese país. Durante una reunión en la Organización de Estados Americanos (OEA), el embajador brasileño Benoni Belli advirtió que el secuestro de Nicolás Maduro establece un precedente extremadamente peligroso para todas las naciones. Según Brasil, este tipo de acciones rompe con el respeto a las instituciones y pone en riesgo la paz entre los pueblos que buscan decidir su propio destino.
El representante brasileño insistió en que las relaciones internacionales deben basarse en la igualdad y la justicia, no en el uso de la fuerza militar. Para Brasil, la captura del mandatario venezolano por tropas extranjeras debilita los pilares de la diplomacia moderna y genera un clima de incertidumbre global. La denuncia subraya que la autodeterminación de los pueblos es un derecho sagrado que se ha visto vulnerado por la reciente acción contra el presidente de Venezuela, lo que podría motivar a otros países a actuar fuera de la ley internacional en el futuro.
División regional y el papel de la OEA
Por su parte, el secretario general de la OEA, Albert Ramdin, tomó una postura distinta al enfocarse en la necesidad de una transición democrática en la nación sudamericana. Aunque no condenó directamente el rapto del líder venezolano, Ramdin señaló que la represión interna no puede ser permitida y que la región debe unirse para reformar las instituciones del país. El secretario invitó a los gobiernos del continente, que actualmente se encuentran muy divididos por el ataque, a buscar un compromiso colectivo que permita avanzar tras la crisis.
La sesión estuvo marcada por discursos enfrentados; mientras algunos países criticaron duramente la intervención de Estados Unidos, otros prefirieron guardar silencio o incluso celebraron la caída del gobierno anterior. Incluso, la presentación del embajador estadounidense, Leandro Rizzuto, fue interrumpida por un manifestante que exigía la liberación inmediata tras el secuestro del jefe de Estado venezolano. El incidente terminó con el desalojo de la persona, pero dejó claro que la tensión social por este evento ha traspasado las fronteras de Venezuela.
El estatus legal de Venezuela en el organismo
Un punto de confusión durante el debate fue la relación actual de Caracas con la OEA, ya que el país intentó abandonar la organización en 2017. Sin embargo, la oposición venezolana y el propio organismo siguen considerando que Venezuela es un miembro activo, a pesar de que el gobierno de Maduro dejó de participar en sus trabajos hace años. Esta contradicción legal complica la respuesta diplomática, especialmente después de que la OEA desconociera los resultados de las elecciones de 2024, donde se proclamó la victoria del mandatario antes de su captura por fuerzas de EU.
Finalmente, la reunión concluyó sin un acuerdo claro, reflejando la fractura política que vive América Latina ante la actuación de Washington. Mientras Brasil y sus aliados exigen respeto a las leyes globales, otros sectores ven el secuestro del político venezolano como una oportunidad para cambiar el rumbo del país. Lo que queda claro es que la legalidad de la operación militar seguirá siendo el centro de un intenso debate en el Consejo Permanente, donde se juega el futuro de la cooperación en todo el hemisferio occidental.






