
El presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), David Espinoza, presentó recientemente un informe positivo sobre el estado financiero del país al cierre del año 2025. Según los datos oficiales, la nación logró acumular un total de 3.713 millones de dólares en sus arcas estatales, lo que representa un crecimiento significativo. Este incremento en las reservas internacionales fue del 13% en comparación con el año anterior, cuando la cifra se situaba en .261 millones de dólares.
Este avance financiero es visto como una señal de estabilidad para el país sudamericano en un contexto económico global variable. El aumento de las reservas internacionales permite que el Estado cuente con mayores recursos para garantizar sus compromisos externos y mantener la confianza de los inversores. Espinoza destacó que este logro es el resultado de una gestión enfocada en el aprovechamiento de los recursos estratégicos y la correcta administración de los activos nacionales.
El papel fundamental del oro en el ahorro nacional
Dentro del desglose de los activos, se reveló que una gran parte del éxito financiero se debe a la tenencia de metales preciosos. De los fondos totales, 3.133 millones de dólares corresponden exclusivamente al oro, del cual Bolivia posee actualmente 22,3 toneladas. Aunque la cantidad física de metal no varió mucho, el valor de estas reservas internacionales subió de 1.900 millones a más de 3.100 millones debido al alto precio del oro en los mercados externos.
El presidente del BCB explicó que el contexto internacional favoreció notablemente la valoración del patrimonio boliviano. Al depender menos del efectivo y más del metal precioso, las reservas internacionales ganaron solidez frente a la inflación de otras divisas. Esta estrategia ha permitido que el valor del ahorro nacional crezca de forma orgánica, aprovechando que el oro es considerado un activo de refugio seguro en tiempos de incertidumbre económica mundial.
Salto en la liquidez y políticas financieras
Otro dato relevante aportado por la autoridad bancaria fue el incremento en el dinero disponible de forma inmediata. El volumen de activos líquidos alcanzó los 580 millones de dólares, una cifra que contrasta positivamente con los registros dejados por la administración pasada. Este cambio en las reservas internacionales es calificado por Espinoza como un «gran salto», fruto directo de las nuevas políticas económicas y la captación de recursos frescos que el país está recibiendo.







