
23 DE ENERO DEL 2026 – NACIONAL. La noche del pasado miércoles, los habitantes de Salamanca, Guanajuato, vivieron momentos de gran tensión tras el hallazgo de un paquete sospechoso. El objeto fue abandonado justo frente a la puerta cuatro de la Refinería Ing. Antonio M. Amor, lo que provocó el cierre inmediato de las vialidades cercanas en la colonia Obrera. Tras una revisión exhaustiva, las autoridades municipales confirmaron que el paquete realmente contenía un dispositivo detonante, lo que obligó a solicitar la intervención urgente de fuerzas federales especializadas en el manejo de materiales peligrosos.
El reporte inicial fue realizado por vecinos de la zona, quienes se percataron de la presencia de una cartulina con mensajes intimidatorios junto a un bulto extraño. Ante la sospecha de que se tratara de un mecanismo de explosión, los elementos de Seguridad Pública activaron los protocolos de resguardo y establecieron un perímetro de seguridad. La situación escaló rápidamente debido a la naturaleza crítica de la instalación petrolera, pues cualquier detonación en las cercanías de la refinería representaría un riesgo mayúsculo para todo el patrimonio y la integridad de los salmantinos.
Intervención del Ejército Mexicano y protocolos de seguridad
Para manejar la situación con el menor riesgo posible, fue necesaria la llegada del escuadrón antibombas del Ejército Mexicano. Los especialistas militares confirmaron que el objeto contenía material capaz de generar una detonación, por lo que procedieron a realizar el aseguramiento del aparato explosivo con equipo especializado. Una vez retirado del lugar, el material fue trasladado bajo custodia estricta para llevar a cabo su destrucción controlada, siguiendo paso a paso los manuales establecidos para este tipo de incidentes con artefactos peligrosos.
Mientras el personal especializado trabajaba en el sitio, corporaciones estatales y federales mantuvieron un operativo de vigilancia en toda la colonia Obrera. Las autoridades locales resaltaron la importancia de la coordinación con el personal interno de la refinería para asegurar que las operaciones de la planta no se vieran comprometidas. A pesar de la rápida respuesta, el hallazgo del material volátil dejó una profunda sensación de inseguridad entre los residentes, quienes observaron con temor el despliegue de las unidades de los tres niveles de gobierno durante la madrugada.
Antecedentes de amenazas en la refinería salmantina
Este evento ha traído a la memoria de los ciudadanos incidentes similares ocurridos en el pasado, específicamente en el año 2019. En aquel entonces, la misma puerta de la refinería fue escenario de una amenaza directa contra el gobierno federal, donde se dejó una manta y un vehículo que supuestamente cargaba otro objeto de estallido. Aunque en esa ocasión se descartó que el vehículo tuviera explosivos reales, el evento actual ha vuelto a encender las alarmas entre la población que ya había comenzado a olvidar aquellos episodios de violencia y zozobra.
Actualmente, la zona permanece bajo vigilancia constante por parte de unidades policiales y militares que realizan rondines preventivos. Las investigaciones continúan su curso para intentar identificar a los responsables de abandonar el paquete explosivo, analizando las cámaras de seguridad cercanas para obtener pistas sobre quién dejó el mensaje y el artefacto. Los habitantes de Salamanca esperan que las medidas de seguridad se refuercen de manera permanente, ante el miedo constante de que una situación similar pueda derivar en una tragedia debido a la cercanía con los depósitos de combustible.






