
23 de Enero del 2026.- La Fiscalía General del Estado de Michoacán confirmó la captura de César Alejandro Sepúlveda, mejor conocido como «El Botox». Este sujeto es señalado como uno de los principales objetivos prioritarios en la entidad debido a su larga trayectoria delictiva. La detención se realizó durante la mañana de este viernes, logrando neutralizar a quien es considerado un extorsionador detenido en Michoacán con un historial criminal que abarca varios años de actividad ilícita en la región de Tierra Caliente y sus alrededores.
De acuerdo con la información proporcionada por el fiscal Carlos Torres, este individuo no es un criminal común, ya que cuenta con siete órdenes de aprehensión vigentes en su contra. La causa judicial más reciente que pesa sobre el líder criminal capturado en Michoacán es por el homicidio de Bernardo Bravo, un reconocido líder limonero asesinado el pasado 6 de noviembre. Este arresto representa un avance significativo en la lucha contra los grupos que asfixian la economía de los productores agrícolas en el estado
Para que las fuerzas de seguridad lograran dar con el paradero de este sujeto, fue necesario realizar dos capturas estratégicas previas que sirvieron como piezas clave del rompecabezas. La primera fue la de Marco Antonio «N», alias «Pilones», detenido el 21 de enero en Tuxpan. La segunda fue la de Sandra Lizbeth García, capturada en Santa Amatlán, quien según reportes federales era la encargada de llevar la contabilidad del delincuente asegurado en Michoacán, lo que permitió rastrear sus operaciones financieras.
Aseguramiento de armamento y equipo táctico
Durante el operativo de captura, las autoridades no solo detuvieron al líder, sino también a sus escoltas cercanos, identificados como Eder «N», de 18 años, y Esteban «N». Asimismo, se informó sobre la detención previa de una mujer de 23 años que operaba directamente bajo las órdenes del capo. Al momento de la intervención, este sujeto con órdenes de aprehensión en Michoacán y sus acompañantes portaban una cantidad considerable de equipo bélico destinado a su protección personal y para cometer delitos.
Entre los objetos decomisados por la Fiscalía y la Secretaría de Seguridad Pública destacan dos armas largas de alto poder y 14 cargadores para las mismas. Además, los agentes aseguraron 29 cartuchos útiles calibre .223 y dos chalecos tácticos que eran utilizados por los escoltas. Este arsenal confirma la peligrosidad del generador de violencia detenido en Michoacán, quien mantenía una estructura armada para evitar ser capturado por las fuerzas rurales y federales que patrullan constantemente la zona del conflicto.






