
13 ENERO 2026-INTERNACIONAL- Un nuevo ataque ruso contra la red eléctrica de Ucrania dejó al menos cuatro personas muertas y decenas de heridos, además de importantes daños a la infraestructura civil y energética del país. El bombardeo ocurrió durante la noche del lunes al martes y es considerado uno de los más intensos de las últimas semanas, en un contexto de escalada militar que sigue afectando directamente a la población civil.
De acuerdo con información oficial, este ataque ruso incluyó el lanzamiento de casi 300 drones, 18 misiles balísticos y siete misiles de crucero. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, confirmó que se trató del segundo ataque de gran magnitud en apenas cuatro días, lo que refleja una presión constante sobre los sistemas estratégicos del país.

Zelenski señaló que el principal objetivo volvió a ser el sistema energético, pero también advirtió sobre la destrucción de viviendas y edificios civiles. Las regiones de Dnipró, Jitomir, Zaporiyia, Kiev, Odesa, Sumy, Járkov y Donetsk resultaron afectadas por este ataque ruso, ampliando el impacto más allá de un solo punto estratégico.
En los últimos meses, los ataques rusos contra la infraestructura energética ucraniana se han intensificado, especialmente en plena temporada invernal. Esta estrategia ha provocado cortes prolongados de electricidad y calefacción, afectando la vida diaria de millones de personas y poniendo en riesgo servicios básicos.

Víctimas civiles y daños colaterales
En la ciudad de Járkov, al menos cuatro personas murieron y seis más resultaron heridas tras un ataque ruso que impactó un suburbio y tuvo como objetivo un almacén de correos. El Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania informó que 30 personas fueron rescatadas, dos de ellas atrapadas bajo los escombros, lo que da cuenta de la magnitud del daño causado.
La ciudad portuaria de Odesa también fue blanco de este ataque ruso, con dos oleadas de bombardeos durante la noche. Al menos cinco personas resultaron heridas y se reportaron daños severos en edificios residenciales, un centro médico, una guardería, una escuela y un gimnasio, afectando servicios esenciales para la comunidad.

En la región de Kiev, el impacto fue principalmente energético. Zelenski informó que varios cientos de miles de hogares quedaron sin electricidad tras el ataque ruso, lo que obligó a las autoridades a activar planes de emergencia para restablecer el suministro en medio de temperaturas invernales.






