
2 DE FEBRERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. La ciudad de Nueva York enfrenta uno de los inviernos más crudos de su historia reciente, dejando un saldo de 13 muertos por bajas temperaturas al aire libre. Esta preocupante cifra se alcanzó tras el paso de la tormenta invernal Fern, que ha mantenido a la región bajo condiciones gélidas durante días. Las autoridades locales informaron que, aunque el número subió rápidamente, todavía se esperan los reportes finales del médico forense para confirmar las causas exactas de cada deceso.
La situación se ha vuelto crítica para los ciudadanos que no tienen un hogar, ya que se estima que al menos siete de estas muertes estarían relacionadas directamente con la hipotermia. A pesar de los esfuerzos de las organizaciones de apoyo, este periodo ha sido inusualmente letal, superando en pocos días el promedio de decesos por heladas que la ciudad registra normalmente en todo un año. La falta de detalles sobre la identidad de las víctimas ha generado una ola de incertidumbre entre los grupos que trabajan con personas vulnerables.
Respuesta oficial y medidas de emergencia
Ante el aumento de los fallecimientos por clima ártico, el alcalde Zohran Mamdani ha defendido su postura de no forzar el retiro de personas de la vía pública, usándolo solo como un último recurso. Esta política ha generado un fuerte debate político con figuras como el exalcalde Eric Adams, quien pide medidas más estrictas para evitar que los campamentos improvisados se conviertan en escenarios de tragedia. Mientras tanto, la ciudad opera bajo «Code Blue», reforzando las patrullas de rescate y abriendo centros de calentamiento para proteger a quienes están en riesgo.

Como parte de la estrategia de emergencia, la administración ha habilitado autobuses con calefacción y ha pedido a los hospitales limitar las altas médicas de personas sin hogar para asegurar que nadie sea enviado de vuelta a la intemperie. Sin embargo, la persistencia de las pérdidas humanas por frío indica que los recursos actuales están siendo llevados al límite. Las autoridades insisten en que la prioridad es convencer a la población de aceptar el traslado a refugios seguros antes de que las temperaturas vuelvan a caer por debajo del punto de congelación.
Pronóstico y riesgos en la zona triestatal
La zona triestatal, que incluye a Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut, está en camino de romper récords históricos por el mayor número de días consecutivos con temperaturas bajo cero. Esta exposición prolongada al frío aumenta drásticamente la probabilidad de que sigan apareciendo víctimas de la ola invernal, especialmente en áreas donde la nieve ha dificultado el acceso de los equipos de emergencia. La acumulación de hielo y las ráfagas de viento han complicado no solo el tránsito, sino también el monitoreo de los campamentos en parques y bajo puentes.

Los meteorólogos advierten que la tormenta Fern podría ser solo el inicio de una serie de sistemas climáticos peligrosos que pondrán a prueba la infraestructura de la ciudad. Si las condiciones no mejoran pronto, el rubro de difuntos por exposición térmica podría seguir creciendo, superando cualquier cifra registrada en la última década. Es fundamental que la población se mantenga informada y reporte cualquier situación de peligro al 311 para que los servicios sociales puedan intervenir a tiempo y salvar vidas.






