
8 DE ENERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. La región sur de Argentina atraviesa una situación crítica debido a una serie de focos ígneos que avanzan sin control sobre los bosques nativos. Las autoridades informaron este miércoles que al menos 3,000 visitantes tuvieron que ser retirados de las zonas de riesgo para proteger sus vidas. Estos fuegos patagónicos están consumiendo miles de hectáreas en un escenario que recuerda a los peores desastres ambientales de las últimas décadas, afectando gravemente el ecosistema y la actividad económica de las provincias del sur en pleno inicio de año.
En la provincia de Chubut, el panorama es especialmente preocupante tras confirmarse que uno de los siniestros más grandes fue provocado de manera deliberada. El gobernador Ignacio Torres calificó de «miserables» a los responsables y aseguró que se hará todo lo posible para que terminen en prisión. La quema forestal en el sur comenzó el pasado lunes cerca de Puerto Patriada y, debido a la sequía extrema y las ráfagas de viento, las llamas se propagaron con una velocidad asombrosa, afectando ya más de 2,000 hectáreas en esa zona específica.
Acciones legales y recompensas ante la emergencia
La justicia local ya ha iniciado las investigaciones pertinentes para dar con los culpables de este desastre ambiental. El fiscal Carlos Díaz Mayer explicó que se hallaron rastros de nafta o acelerantes en el punto de origen, lo que confirma la intencionalidad del acto. Ante la gravedad de la deflagración en la Patagonia, el gobierno provincial ofreció una recompensa de 50 millones de pesos para quienes brinden información útil. Esta medida busca agilizar la captura de quienes iniciaron el desastre que hoy mantiene en vilo a las comunidades andinas.

Además de los focos en Chubut, otras provincias como Neuquén, Santa Cruz y Río Negro también reportan incidentes similares que han movilizado a la Agencia Federal de Emergencias. El total de territorio afectado en toda la región ya supera las 4,000 hectáreas desde que comenzó la temporada en diciembre. Esta catástrofe ígnea regional ha alcanzado incluso sectores protegidos dentro de parques nacionales, destruyendo no solo vegetación milenaria, sino también viviendas de pobladores rurales que han perdido todo por el avance del fuego.
El combate contra el fuego bajo alerta roja
Para enfrentar la crisis, se ha desplegado un operativo masivo que incluye a cientos de brigadistas que trabajan por tierra y aire. El Servicio Nacional de Manejo del Fuego cuenta actualmente con el apoyo de helicópteros y seis aviones hidrantes que intentan frenar las llamas desde las alturas. Sin embargo, el incendio en el territorio patagónico se ve alimentado por el verano austral, caracterizado por temperaturas muy altas y una falta de lluvias que ha dejado el suelo completamente seco, facilitando la combustión inmediata.






