
6 DE MARZO DEL 2026 – NACIONAL. Las autoridades de seguridad informaron sobre una situación crítica en el puente de la Desembocada, donde lograron desactivar al menos ocho artefactos explosivos colocados por grupos delictivos. Esta acción se presentó como una respuesta violenta tras la muerte de un líder criminal el pasado 22 de febrero en el municipio de Tapalpa. Según el secretario de Seguridad de Jalisco, Juan Pablo Hernández, los dispositivos fueron instalados estratégicamente en varios puntos de la estructura para causar el mayor daño posible, lo que obligó a una intervención urgente de las fuerzas federales.
Durante las revisiones iniciales realizadas por el Ejército y la Marina, se detectó que los objetos explosivos no habían detonado en la parte baja del puente, pero representaban un peligro latente. Además del hallazgo en la estructura, se localizó un vehículo que contenía una gran cantidad de materiales peligrosos y herramientas diseñadas para su activación a distancia. Todo este material fue destruido en tres etapas diferentes por especialistas, con el objetivo de limpiar el área y permitir que los trabajadores de construcción pudieran iniciar sus labores de reparación.
Trágico accidente por dispositivo no detectado
A pesar de las intensas jornadas de búsqueda con binomios caninos, el martes pasado ocurrió una tragedia cuando un material explosivo que no había sido localizado estalló inesperadamente. La detonación se produjo mientras maquinaria pesada realizaba trabajos de demolición en el puente, hiriendo al operador de la máquina de forma inmediata. Lamentablemente, la fuerza de la explosión lanzó un pedazo de concreto hacia una parcela cercana, lo que provocó la muerte de un civil que se encontraba realizando sus labores diarias en el campo, ajeno a la situación del puente.
Las autoridades reconocieron que este aparato explosivo estaba profundamente oculto dentro de la estructura del puente, en la misma zona donde días antes varios vehículos habían quedado calcinados. El jefe de la policía estatal explicó que las fuertes vibraciones producidas por las máquinas de construcción fueron, muy probablemente, lo que activó el mecanismo que los expertos no lograron ver en la primera revisión. Este hecho ha generado una profunda preocupación entre los habitantes de Puerto Vallarta, quienes temen por la seguridad en las rutas principales que conectan a la región.
Refuerzan vigilancia y limpieza en la zona
Tras el fatal incidente, el personal de la Marina y el Ejército Mexicano intensificó las labores de rastreo durante el miércoles y jueves para asegurar que no quedara ningún otro mecanismo explosivo oculto. Afortunadamente, en estas nuevas inspecciones no se encontraron más amenazas, lo que permitió declarar la zona como despejada para continuar con las obras necesarias. El gobierno estatal aseguró que mantendrá la vigilancia en los puntos estratégicos para evitar que se repitan actos de represalia que pongan en riesgo la vida de trabajadores y ciudadanos inocentes.






