
28 de Enero del 2026.- El Consejo Indígena y Popular de Emiliano Zapata (Cipog-EZ) lanzó un llamado desesperado a los tres niveles de gobierno para frenar la violencia en la región de Tierra Colorada. La organización solicitó formalmente el despliegue de la Guardia Nacional y el Ejército en cinco comunidades del municipio de Juan R. Escudero. Esta petición surge por el miedo constante de los habitantes, quienes denuncian estar bajo el asedio directo de este grupo delictivo que opera con total impunidad en la zona.
Las poblaciones de Tlayolapa, El Terrero, San José El Puente, Michapa y El Tabacal se encuentran en una situación crítica de vulnerabilidad. El Cipog-EZ recordó que no es la primera vez que piden ayuda, pues incluso han solicitado un cuartel militar permanente en El Terrero para proteger a las familias. La urgencia se debe a que esta organización criminal mantiene una presencia hostil que impide el desarrollo normal de la vida cotidiana y pone en riesgo la integridad de los campesinos.
Antecedentes de violencia en la región
La tensión aumentó drásticamente tras los hechos violentos ocurridos el pasado 16 de agosto de 2025, donde 13 policías comunitarios perdieron la vida en una emboscada en El Cortijo. Los pobladores señalan que los responsables pertenecen a la banda de Los Ardillos, quienes no han dejado de amedrentar a la población desde aquel suceso. La falta de justicia y la presencia de hombres armados en los alrededores han generado un clima de terror que las autoridades estatales no han logrado mitigar.
Además del control territorial, la denuncia ciudadana indica que en municipios como Chilapa, Chilpancingo y Quechultenango, existe una red de extorsión que asfixia a los gobiernos locales. Según el comunicado oficial, el cártel de Los Ardillos somete a los pueblos y controla a las policías municipales para facilitar sus operaciones ilícitas. Esta situación ha llevado a las comunidades a organizarse por su cuenta ante la supuesta colusión y omisión de las fuerzas de seguridad estatales.
Resistencia indígena y demandas al gobierno
Como medida de defensa, el Cipog-EZ anunció que trabajará en coordinación con la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG). Advierten que si el gobierno no interviene pronto, la violencia en Tierra Colorada podría triplicarse debido a la resistencia de los pueblos ante los ataques de Los Ardillos. La organización exige que la «Cuarta Transformación» se demuestre con acciones reales que logren desarticular de una vez por todas a las células delictivas que dominan el estado.






