
24 DE MARZO DEL 2026 – INTERNACIONAL. En una jornada que sorprendió a miles de viajeros, oficiales armados del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas hicieron acto de presencia en 14 de las terminales aéreas más transitadas del país. Esta movilización del personal de migración se concentró cerca de las filas y los puntos de revisión de seguridad, siguiendo una orden directa de la Casa Blanca. El objetivo declarado es asistir a la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), la cual se ha visto seriamente afectada por un cierre parcial del gobierno que ha dejado a cientos de miles de empleados trabajando sin recibir su salario correspondiente.
Aunque las autoridades federales aclararon que los oficiales no estaban realizando arrestos ni verificando estatus legales de forma activa, la simple visión de los agentes del servicio de control migratorio generó inquietud entre los pasajeros. Tras un año marcado por operativos intensos y diversas protestas civiles, ver a estos efectivos en áreas donde usualmente solo opera la TSA plantea interrogantes sobre el alcance de sus funciones. Periodistas confirmaron su presencia en puntos clave como el Aeropuerto Hartsfield-Jackson de Atlanta y el John F. Kennedy en Nueva York, donde las filas de espera se han vuelto inusualmente largas.
Impacto del cierre de gobierno en el transporte aéreo
La falta de presupuesto para el Departamento de Seguridad Nacional, que venció el pasado 14 de febrero, es la raíz de esta crisis operativa. El estancamiento político se profundizó cuando no se logró un acuerdo sobre el financiamiento para el cuerpo de vigilancia migratoria y la protección fronteriza, especialmente tras incidentes violentos que involucraron a agentes federales en meses anteriores. Mientras el Congreso y la presidencia no lleguen a un consenso, la operatividad de los vuelos en todo el territorio nacional seguirá dependiendo de medidas de emergencia como el despliegue de estos efectivos armados.
A diferencia de las redadas urbanas donde los oficiales suelen cubrirse el rostro, en esta ocasión los representantes del organismo de aduanas e inmigración se mostraron con la cara descubierta por instrucción presidencial. Esta medida parece ser un intento de suavizar la imagen de la institución en un momento de alta tensión política. Sin embargo, la confirmación de Markwayne Mullin como nuevo secretario de Seguridad Nacional sugiere que, a pesar de los cambios de imagen, las políticas de detención y expulsión de personas indocumentadas se mantendrán como una prioridad central de la administración actual.
El rol de las agencias federales en las terminales
Es importante notar que, aunque la presencia del personal del ICE en los puntos de control de la TSA es inusual, los aeropuertos siempre han tenido vigilancia federal. Normalmente, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza se encarga de revisar a quienes llegan del extranjero, mientras que otras unidades investigan delitos transfronterizos complejos. No obstante, la ubicación estratégica de estos nuevos refuerzos cerca de los escáneres de seguridad doméstica marca un precedente que ha puesto en alerta a diversas organizaciones defensoras de los derechos civiles.





