
Al menos 80 jóvenes egresarán este 2026 del nivel secundaria en la ciudad, pero enfrentan un problema grave: no existen espacios suficientes para que los adolescentes con discapacidad en Cancún continúen su formación académica en nivel medio superior.
Roberto Alejandro Sosa Cazares, director del Centro de Atención Múltiple (CAM) “Eduard Huet”, explicó que actualmente solo cuentan con la alternativa de un centro de capacitación laboral, el cual tiene capacidad máxima para 12 estudiantes. Esto deja a decenas de familias sin una solución clara.
Falta de bachillerato inclusivo
Durante una reunión reciente, al menos 70 padres de familia expresaron su preocupación por no saber dónde seguirán estudiando sus hijos. La principal demanda es la creación de un bachillerato inclusivo que cuente con docentes preparados para atender a jóvenes con discapacidad en Cancún.
“Por desgracia no se tiene ninguna institución educativa de nivel medio superior donde puedan ingresar estos jóvenes”, reconoció el director del CAM. Además, señaló que esta situación no solo afecta a la generación actual, sino también a estudiantes que egresaron en años anteriores y siguen sin opciones.
Actualmente, 90 estudiantes ingresarán este año al nivel básico en el CAM. Aunque no todos podrán continuar por el tipo de discapacidad, al menos 80 sí estarían en condiciones de hacerlo, pero no existen espacios adecuados para ellos.
Capacitación limitada y retos a futuro
La única alternativa es la escuela Luis Braille, que ofrece capacitación laboral, pero su capacidad es reducida frente a la demanda. Esto significa que de los 80 adolescentes que egresan este ciclo escolar, solo 12 podrán continuar su preparación, mientras que alrededor de 70 quedarán sin escuela.
Desde el año pasado, se dialoga con universidades en Cancún para capacitar a docentes en el Sistema de Lengua de Señas Mexicana. La meta es que en un futuro puedan ofrecer clases inclusivas a nivel superior, especialmente para alumnos con discapacidad auditiva.
Especialistas señalan que la educación inclusiva no solo implica acceso físico a las aulas, sino también materiales adaptados, intérpretes, formación docente y programas académicos flexibles. La falta de estas condiciones limita el desarrollo académico y profesional de los estudiantes.
El llamado de padres y directivos es claro: generar políticas públicas que garanticen continuidad educativa para los adolescentes con discapacidad en Cancún, evitando que queden excluidos del sistema tras concluir la secundaria.





