
Culiacán, Sinaloa, 2 de noviembre de 2026.- La Diócesis de Culiacán informó que el sacerdote Clemente Morales fue víctima de un secuestro y tortura que duró tres días, situación que ha dejado secuelas físicas y emocionales que requerirán tiempo para su recuperación.
Detalles del secuestro y tortura
Según el comunicado oficial, el sacerdote fue privado de su libertad por un grupo de personas desconocidas que lo trasladaron a un lugar no revelado. Durante su cautiverio, Morales fue sometido a quemaduras graves con el objetivo de obtener información que, según la Diócesis, él no poseía.
Además, recibió amenazas de muerte reiteradas durante los tres días que permaneció retenido. Tras ser liberado, el sacerdote logró regresar por sus propios medios a la casa parroquial conduciendo su camioneta, aunque presentaba múltiples lesiones que requirieron atención médica inmediata.
Estado de salud y postura de la Iglesia
La Diócesis señaló que, además de las heridas físicas, el sacerdote enfrenta afectaciones psicológicas y emocionales derivadas de las amenazas y el maltrato sufrido. Su evolución es favorable, pero la recuperación demandará cuidados y acompañamiento integral.
La Iglesia reiteró su condena a cualquier forma de violencia, especialmente aquellas que atentan contra la integridad física y moral de las personas, como las torturas y detenciones arbitrarias. Asimismo, hizo un llamado a quienes generan violencia para que cesen sus acciones, enfatizando que ningún interés justifica el sufrimiento infligido a personas inocentes.
Finalmente, la Diócesis de Culiacán manifestó su disposición para colaborar con las autoridades en la investigación del caso, buscando esclarecer los hechos y llevar a los responsables ante la justicia.
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