
París, Francia, 6 de octubre de 2026.- Decenas de miles de personas participaron este martes en protestas estudiantiles en París y otras ciudades francesas para exigir una mejor educación y rechazar los recortes en el sector público. La movilización ocurre en un contexto de creciente presión sobre el gobierno francés debido a la desconfianza de los mercados financieros.
El sindicato CGT, uno de los principales en Francia, estimó que al menos 260 mil manifestantes salieron a las calles en todo el país, aunque el Ministerio del Interior reportó una cifra menor, de 86 mil participantes. La protesta comenzó el 17 de septiembre en un liceo en las afueras de París y se extendió rápidamente, con el respaldo de sindicatos y partidos de izquierda.
La marcha en París contó con un fuerte dispositivo de seguridad que incluyó miles de policías y gendarmes, además del cierre de diez estaciones de metro en el recorrido entre la plaza de la República y la de la Nación. Desde el inicio de las revueltas, se han registrado más de 600 policías y gendarmes heridos, así como alrededor de 200 estudiantes lesionados y más de 5 mil arrestos.
Los enfrentamientos también han causado daños materiales evaluados en decenas de millones de euros, principalmente en centros educativos y mobiliario urbano. En respuesta, el gobierno aceleró la tramitación de una ley que obligaría a los padres a responsabilizarse económicamente por actos vandálicos cometidos por sus hijos. Al menos el 10% de los institutos han sufrido bloqueos y piquetes que afectan su funcionamiento.
El malestar estudiantil se suma al descontento de otros sectores, como funcionarios públicos y agricultores, afectados por el aumento en los precios de productos básicos y la falta de aumentos salariales. El plan presupuestario para 2027, que contempla recortes en el sector público para reducir la deuda nacional, ha intensificado las protestas.
Impacto político y social de las protestas estudiantiles en Francia
Las manifestaciones ocurren a siete meses de las elecciones presidenciales, con la ultraderechista Marine Le Pen como favorita para suceder a Emmanuel Macron. Los partidos de izquierda, especialmente La Francia Insumisa (LFI), han apoyado las movilizaciones. Sin embargo, el primer ministro Sébastien Lecornu acusó a LFI de fomentar la violencia con fines electorales y criticó su ambigüedad para condenar los actos violentos.
Por su parte, Jean-Luc Mélenchon, líder de LFI, participó en la protesta de París y elogió a los estudiantes, calificando el movimiento como el más poderoso en Francia en 50 años, aunque pidió prudencia a los jóvenes manifestantes.
Protestas estudiantiles Francia: contexto económico y social
La crisis social se agrava por la elevada deuda pública de Francia, cercana al 120% del PIB, y la presión de los mercados que ha elevado los intereses de la deuda a niveles no vistos desde hace años. Esta situación ha afectado también al euro, que alcanzó mínimos frente al dólar recientemente.
Las protestas estudiantiles en Francia reflejan un descontento amplio con las políticas económicas y sociales del gobierno, que enfrenta desafíos para mantener la estabilidad en medio de una creciente movilización social.
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