
Ciudad de México, 14 de septiembre de 2026.- Petróleos Mexicanos (Pemex) informó que continúa con los trabajos especializados para reparar el ducto submarino del campo Ek-Balam. La empresa reportó que concluyó la remoción del lastre y la elaboración de la envolvente metálica, la cual ya comenzó a instalarse a 50 metros de profundidad.
El personal especializado en buceo de saturación es el encargado de colocar esta estructura que permitirá intervenir la sección afectada del ducto submarino. Estas acciones forman parte de la atención al incidente registrado en la zona, que fue detectado la mañana del 10 de septiembre.
Mientras se realizan las labores de reparación, embarcaciones destinadas a la contención y recolección de hidrocarburos mantienen vigilancia preventiva en el área de plataformas marinas para evitar cualquier impacto ambiental.
De acuerdo con Pemex, no existe riesgo de que el hidrocarburo afecte las costas, ya que el ducto se mantiene en condición segura. El monitoreo constante se realiza a través del Grupo Regional de Atención y Manejo de Emergencias (GRAME) de la Región Marina Noreste, en coordinación con la Secretaría de Marina.
Los operativos incluyen patrullajes terrestres, recorridos en embarcaciones y sobrevuelos sobre las plataformas y la franja costera que abarca desde Tamaulipas hasta Campeche. Hasta ahora, las playas de estas zonas permanecen limpias y sin afectaciones visibles.
Reparación del ducto Ek-Balam avanza con estructura metálica
La instalación de la envolvente metálica es clave para intervenir la sección dañada y garantizar la integridad del ducto submarino. Este proceso requiere de técnicas especializadas y buceo de saturación debido a la profundidad y condiciones del mar.
Además, las medidas preventivas y de monitoreo ambiental buscan minimizar cualquier riesgo de contaminación mientras se concluyen los trabajos. Pemex aseguró que continuará informando sobre los avances y acciones implementadas para controlar el incidente.
Monitoreo constante para proteger costas y ecosistemas
El seguimiento coordinado entre Pemex, la Secretaría de Marina y GRAME incluye vigilancia permanente en tierra, mar y aire. Estas acciones buscan detectar y atender cualquier eventualidad que pudiera poner en riesgo la zona costera y marina.
Por ahora, las autoridades mantienen la alerta para evitar afectaciones a los ecosistemas y a las comunidades cercanas, garantizando que las playas monitoreadas sigan libres de hidrocarburos.
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