
Un edificio arrastrado por inundación quedó reducido a escombros en cuestión de segundos luego de que una poderosa corriente de agua debilitara sus cimientos en la provincia de Fujian, China, durante el paso del tifón Saudel. El hecho ocurrió en el condado de Xianyou, dentro de la ciudad de Putian, y fue captado en video por habitantes que se encontraban en una zona elevada. El caso se volvió viral por la fuerza con la que el agua terminó llevándose una estructura de tres pisos.
Las imágenes muestran cómo la construcción comienza a perder estabilidad mientras la corriente avanza con gran fuerza alrededor de la zona. En pocos instantes, el inmueble cede y termina siendo arrastrado por el agua, en una escena que dimensiona la intensidad de las inundaciones en China provocadas por las lluvias asociadas al fenómeno meteorológico.
Tifón Saudel provoca inundaciones y derrumbes
El episodio ocurrió mientras Fujian enfrentaba lluvias torrenciales, desbordamientos y riesgo de nuevos deslizamientos de tierra. El tifón Saudel tocó tierra por tercera ocasión en territorio chino el 3 de septiembre, esta vez en la costa de Fujian, después de haber impactado previamente la provincia de Zhejiang. El sistema llegó con vientos máximos sostenidos de alrededor de 23 metros por segundo cerca de su centro. PPeople’s Daily Online+1
La emergencia obligó a las autoridades a activar protocolos especiales y evacuar a miles de habitantes de las zonas con mayor riesgo. De acuerdo con Reuters, más de 83 mil personas fueron evacuadas únicamente en Fujian, mientras otras regiones también registraron desplazamientos, afectaciones en infraestructura y problemas de movilidad debido al avance del agua.
En el caso del edificio ubicado en Putian, los residentes habrían sido desalojados antes del colapso debido a las condiciones de riesgo en el área montañosa. Esto fue determinante para evitar una tragedia mayor. Tras la difusión de las imágenes, reportes locales señalaron que no hubo personas heridas ni fallecidas por el derrumbe de esta estructura.
El fenómeno meteorológico también provocó afectaciones en otras comunidades. En distintas zonas de Zhejiang y Fujian se reportaron inundaciones capaces de cubrir calles, viviendas y establecimientos, mientras las autoridades mantenían vigilancia ante la posibilidad de deslizamientos de tierra y crecidas repentinas. El impacto no se limitó a daños materiales: también alteró clases, transporte y actividades cotidianas.
Uno de los episodios que antecedieron al colapso ocurrió en Zhejiang, donde más de 2 mil 500 estudiantes y profesores quedaron atrapados por el rápido aumento del nivel del agua en un centro educativo. Las autoridades tuvieron que utilizar drones de carga para trasladar alimentos, agua potable y otros suministros, mientras continuaban las labores para mantener a salvo a las personas afectadas.
El impacto económico de este tipo de emergencias puede extenderse mucho más allá de los inmuebles dañados. Las inundaciones afectan carreteras, comercios, viviendas y servicios básicos, además de generar interrupciones en el transporte y pérdidas para las actividades productivas. En una región donde las lluvias extremas ya han obligado a suspender clases y servicios, cada nueva crecida aumenta la presión sobre los equipos de emergencia.
Para la población, el principal riesgo después del paso de una tormenta no siempre termina cuando disminuye la lluvia. Los suelos saturados pueden favorecer derrumbes, mientras que ríos y canales pueden continuar aumentando su nivel. Por eso, las autoridades mantienen especial atención sobre las zonas bajas y montañosas que permanecen vulnerables.
En México, este tipo de imágenes también permite dimensionar los riesgos asociados con lluvias intensas, inundaciones y deslaves. Estados como Quintana Roo enfrentan cada temporada fenómenos meteorológicos que pueden generar acumulaciones importantes de agua y afectaciones a la movilidad, por lo que los protocolos de prevención y la atención oportuna resultan fundamentales.
¿Qué sigue tras el colapso del edificio?
Las autoridades chinas mantienen vigilancia en las regiones afectadas debido a que las condiciones meteorológicas todavía pueden generar nuevas inundaciones, deslaves y daños estructurales. El debilitamiento del terreno representa uno de los principales riesgos en las zonas montañosas, incluso después de que el sistema pierda fuerza.
Por ahora, el caso del edificio arrastrado por inundación destaca no solo por las impactantes imágenes, sino por la importancia de las evacuaciones preventivas. La ausencia de víctimas en este punto del desastre demuestra que actuar antes de que una estructura colapse puede marcar la diferencia. En los próximos días, la prioridad será evaluar los daños, recuperar las zonas afectadas y mantener bajo vigilancia los lugares donde persista el riesgo.
















