
Internacional, 25 de agosto de 2026.- Noruega anunció planes para regular el uso de gafas inteligentes y dispositivos similares con el fin de proteger la privacidad y la intimidad de las personas. La ministra de Digitalización, Karianne Tung, informó que el gobierno considera prohibir funciones como el reconocimiento facial en espacios públicos.
Las gafas inteligentes permiten a los usuarios tomar fotos y videos, escuchar música, realizar llamadas, traducir idiomas, proyectar información y usar asistentes de inteligencia artificial integrados. Sin embargo, estas capacidades también generan preocupaciones sobre la vigilancia y el monitoreo no autorizado.
“La vida privada y la intimidad están bajo presión por las nuevas tecnologías”, declaró Tung. Por ello, el gobierno noruego planea nombrar un grupo de expertos que asesore sobre cómo proteger mejor a los consumidores frente a estos avances tecnológicos.
Además, la ministra instó a los sectores público y privado a establecer directrices propias para el uso responsable de estas tecnologías. “La inteligencia artificial se está integrando en objetos cotidianos como gafas, auriculares y gorras, y debemos evitar que se utilicen para monitorear a personas en espacios públicos”, agregó.
El Consejo Noruego del Consumidor, a través de su responsable de política digital, Finn Lutzow-Holm Myrstad, respaldó la iniciativa y pidió a los minoristas suspender la venta de gafas inteligentes hasta que exista claridad jurídica sobre su regulación.
Según informes, la empresa Meta ya desarrolló una función de reconocimiento facial lista para integrarse en sus gafas inteligentes. Myrstad advirtió que, aunque se prohíba esta función, los dispositivos podrían seguir siendo usados para grabar de forma encubierta.
Impacto de la regulación en la privacidad
La propuesta de Noruega responde a una creciente preocupación mundial sobre el uso de tecnologías que pueden vulnerar la privacidad individual. La regulación busca limitar el uso indiscriminado de reconocimiento facial y otros sistemas que podrían facilitar la vigilancia masiva sin consentimiento.
Este enfoque también podría sentar un precedente para otros países que enfrentan desafíos similares con la rápida evolución de dispositivos inteligentes y la inteligencia artificial aplicada a objetos cotidianos.
Desafíos y próximos pasos en la regulación tecnológica
El nombramiento de expertos permitirá al gobierno evaluar con mayor precisión los riesgos y beneficios de estas tecnologías. Asimismo, la colaboración entre sectores será clave para definir normas claras que equilibren innovación y protección de derechos.
Mientras tanto, la suspensión temporal de ventas y la revisión legal buscan evitar un vacío normativo que exponga a los consumidores a posibles abusos. Noruega se posiciona así como uno de los primeros países en abordar la regulación de gafas inteligentes con un enfoque en la privacidad y la ética tecnológica.
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