
8 DE MAYO DEL 2026 – INTERNACIONAL- Un incendio forestal de grandes dimensiones se desató este viernes en la zona de exclusión de la antigua central nuclear de Chernóbil. El fuego comenzó tras la caída de dos aeronaves no tripuladas dentro de la reserva natural, lo que encendió las alarmas debido a la historia radiactiva de la región. Aunque las llamas avanzan con rapidez, las autoridades ucranianas informaron de inmediato que los niveles de radiación se mantienen, por ahora, dentro de los límites considerados normales para esa área restringida.
Las imágenes que circulan en redes sociales muestran densas columnas de humo blanco que se elevan desde el bosque, una zona que permanece cerrada al público desde el accidente nuclear de 1986. Los bomberos y brigadistas están trabajando intensamente para contener el avance del fuego, pero la tarea no es sencilla debido a las condiciones del terreno. Este incendio en Chernóbil afecta a un ecosistema que, a pesar de la radiación, se había convertido en una importante reserva natural habitada por diversas especies animales.
Dificultades para controlar el fuego y riesgos actuales
El director de la reserva, Denis Nesterov, estimó que el área afectada por este incendio en Chernóbil ya alcanza las 1,180 hectáreas. Sin embargo, otras autoridades regionales sugieren que la cifra podría ser mucho mayor, llegando incluso a los 40 kilómetros cuadrados de bosque quemado. Las labores de extinción se han visto complicadas por la presencia de vientos fuertes y una sequía prolongada que facilita la propagación de las brasas entre los árboles secos y la vegetación baja del lugar.
Además del clima, los rescatistas enfrentan un peligro mortal adicional: la presencia de minas terrestres en ciertas partes de la zona de exclusión. Esto impide que los equipos de emergencia entren directamente a algunas áreas boscosas por temor a explosiones. El gobierno ucraniano ha denunciado que la presencia constante de drones enemigos en el cielo dificulta aún más los trabajos, pues los brigadistas deben estar alertas ante posibles nuevos ataques mientras intentan sofocar el incendio en Chernóbil.
Antecedentes de peligro nuclear en la zona
Ucrania ha señalado en diversas ocasiones que las instalaciones nucleares están siendo atacadas de forma temeraria, lo que pone en riesgo la seguridad de todo el continente. Cabe recordar que el año pasado un dron ya había impactado parte de la estructura que protege el reactor destruido hace décadas. La preocupación por un incendio en Chernóbil no es nueva, ya que en el año 2020 ocurrió un evento similar que duró semanas y sí provocó un incremento notable en los niveles de radiación ambiental en la zona.
Actualmente, los servicios de emergencia concentran sus esfuerzos en evitar que el fuego se acerque a las estructuras críticas de la central o a los cementerios de residuos nucleares. La ubicación de la reserva es estratégica, pues se encuentra a solo 130 kilómetros de la capital, Kiev, y muy cerca de la frontera con Bielorrusia. Controlar este incendio en Chernóbil es una prioridad absoluta para evitar que el humo cargado de partículas radiactivas antiguas sea transportado por el viento hacia zonas densamente pobladas.
















