
8 DE MAYO DEL 2026 – INTERNACIONAL- La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido un mensaje de calma ante la preocupación generada por el reciente brote detectado en un crucero internacional. Christian Lindmeier, portavoz del organismo, explicó en una rueda de prensa este viernes 8 de mayo de 2026 que el contagio de esta enfermedad no ocurre de forma masiva ni sencilla. Según los expertos, la transmisión del virus hanta requiere de un contacto extremadamente cercano y directo entre personas, lo que reduce significativamente las probabilidades de que se convierta en una amenaza para el público general.
Para que ocurra un contagio entre humanos, es necesario estar prácticamente “cara a cara” con una persona infectada, compartiendo un espacio muy reducido. El portavoz detalló que la exposición debe ser directa a secreciones como la saliva o las gotas que se expulsan al toser o estornudar a muy corta distancia. Por esta razón, el impacto de la infección por hantavirus se limita a entornos muy específicos y controlados, diferenciándose claramente de otras enfermedades respiratorias que se propagan con mayor facilidad a través del aire en espacios abiertos.
Diferencias con otras enfermedades y nivel de peligro
Una de las aclaraciones más importantes de la OMS fue comparar esta situación con crisis sanitarias previas para evitar el pánico innecesario. Lindmeier fue enfático al decir que no estamos ante un nuevo COVID-19, ya que la capacidad de propagación de este patógeno hanta es mucho menor. Incluso se mencionó que es menos contagioso que el sarampión, donde el simple hecho de compartir un cuarto con un enfermo representa un riesgo alto, algo que no sucede necesariamente con este brote actual en el crucero.
La evidencia científica muestra que, incluso en situaciones de alta proximidad, el riesgo sigue siendo mínimo. Por ejemplo, en el buque afectado hubo casos de personas que compartieron la misma cabina con un paciente y, a pesar de ello, no resultaron contagiadas. Esto refuerza la idea de que la enfermedad por hantavirus tiene barreras biológicas que impiden una transmisión explosiva, permitiendo que las autoridades sanitarias puedan manejar los casos de forma individual sin comprometer la salud de ciudades enteras.
Situación del crucero MV Hondius y medidas tomadas
El brote se originó a bordo del crucero de expedición MV Hondius, el cual navegaba por el Atlántico Sur tras haber zarpado de Ushuaia, Argentina. Ante la emergencia, España aceptó recibir la embarcación en las Islas Canarias siguiendo una petición formal de la OMS. Actualmente, se están coordinando esfuerzos para realizar evacuaciones médicas seguras, mantener a los pasajeros en aislamiento preventivo y organizar planes de repatriación. Todo este despliegue busca contener cualquier rastro del brote de hantavirus antes de que los viajeros regresen a sus hogares.
Es fundamental recordar que, habitualmente, este virus llega a los humanos a través de roedores infectados, específicamente por el contacto con sus desechos. Aunque esta variante específica ha mostrado una capacidad inusual de transmitirse entre personas, las autoridades insisten en que el peligro para la población general es “absolutamente bajo”. El enfoque actual está en el monitoreo constante de los síntomas respiratorios graves que puede causar el hantavirus en humanos, garantizando que cada afectado reciba la atención especializada necesaria en centros hospitalarios de alta seguridad.
















