
Internacional, 21 de agosto de 2026.- Un entierro vampírico descubierto en Polonia hace 400 años ha sido objeto de un estudio científico reciente que busca entender quién fue la joven enterrada con objetos para impedir su resurrección. El esqueleto, apodado Zosia, fue encontrado en 2022 cerca del pueblo de Pień, en el norte del país, con una hoz oxidada sobre su garganta y un candado en el pie.
El equipo de arqueólogos y científicos, liderado por Dariusz Poliński del Instituto de Arqueología de la Universidad Nicolás Copérnico de Toruń, publicó el 30 de julio en el Journal of Archaeological Science: Reports la primera investigación sistemática sobre este hallazgo. El estudio combina análisis de ADN antiguo y técnicas avanzadas para esclarecer la identidad de Zosia, su muerte y las razones detrás del temor que inspiró su entierro atípico.
El cementerio donde fue hallada Zosia funcionó durante el siglo XVII y probablemente fue protestante, dado que no se encontraron objetos devocionales católicos. En este lugar se enterraron 101 personas, algunas con prácticas funerarias inusuales como piedras alrededor del cráneo o tumbas con posiciones poco comunes. Estas medidas reflejan el miedo a que ciertos cadáveres, como el de Zosia, pudieran regresar a la vida y causar daño.
Prácticas funerarias y contexto histórico
El candado triangular colocado en el dedo gordo del pie de Zosia y la hoz sobre su cuello indican un intento de evitar su resurrección. Según el estudio, la hoz fue puesta antes de que el cuerpo se descompusiera completamente, lo que sugiere que los enterradores temían que el cadáver aún tuviera capacidad de movimiento. Además, se encontró un objeto con cobre y oro en su boca o nariz, posiblemente un amuleto antidemoníaco.
Los investigadores también analizaron los isótopos en los restos dentales de Zosia, concluyendo que probablemente creció en la región, aunque su ADN mitocondrial mostró vínculos con poblaciones escandinavas. No se recuperó ADN nuclear para un análisis más detallado. Cerca del cráneo se hallaron restos de tela de seda con hilos de oro y plata, señalando un posible estatus acomodado.
Impacto y próximos pasos en la investigación
El estudio sugiere que Zosia pudo haber sido culpada de desgracias como enfermedades o hambrunas, fenómenos atribuidos en esa época a la actividad sobrenatural de los muertos. Los entierros atípicos eran comunes en Europa Central durante el siglo XVII, y aunque el término “vampiro” se popularizó después, estas prácticas reflejan el miedo social a los espectros.
El equipo planea continuar con análisis más profundos de ADN y de otros entierros en el sitio para entender mejor las razones detrás de estas medidas extremas. Este caso aporta información valiosa sobre las creencias y prácticas funerarias en Polonia durante la Edad Moderna.
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