
5 DE MAYO DEL 2026 – NACIONAL. Un grupo de valientes mujeres procedentes de Cuba ha llegado a territorio mexicano con la firme esperanza de localizar a sus seres queridos. Estas madres buscan a seis jóvenes que forman parte de un grupo de 20 personas cuyo rastro se perdió hace ya 16 meses. La travesía, que comenzó con el sueño de alcanzar la frontera norte, se convirtió en una pesadilla de incertidumbre desde diciembre de 2024, dejando un vacío inmenso en sus hogares y familias.
El último contacto que se tuvo con los migrantes desaparecidos fue el 21 de diciembre de 2024, cuando se encontraban en la zona suroeste de México. Los informes preliminares indican que el grupo era trasladado por vía marítima en aguas del Océano Pacífico, específicamente en la ruta que conecta Mazatán, en el estado de Chiapas, con Juchitán, en el estado de Oaxaca. Desde ese momento, el silencio ha sido la única respuesta para estas familias que no han dejado de luchar ni un solo día.
El recorrido de las familias por el sur del país
Ante la falta de avances en las investigaciones oficiales, las familias decidieron unirse para gestionar visas humanitarias que les permitieran ingresar legalmente a México y realizar labores de búsqueda directa. Gracias al apoyo de la Red Regional de Familias Migrantes, este grupo de madres podrá recorrer diversos puntos estratégicos donde se cree que podrían obtener pistas sobre el paradero de sus hijos. Este esfuerzo colectivo demuestra la desesperación y el amor incondicional de quienes se niegan a olvidar a sus parientes.
La agenda de búsqueda está programada para llevarse a cabo entre el 2 y el 16 de mayo de este año, abarcando principalmente los estados de Chiapas y la Ciudad de México. Durante estas dos semanas, las madres cubanas visitarán albergues, oficinas gubernamentales y zonas de tránsito migratorio con el fin de visibilizar el caso de los migrantes desaparecidos. Entre los nombres que buscan desesperadamente se encuentran jóvenes desde los 15 hasta los 41 años, cuyas fotos ahora tapizan las pancartas de sus madres.
Riesgos y desafíos en las rutas marítimas migratorias
Es importante destacar que la ruta por el Pacífico se ha vuelto una alternativa sumamente peligrosa para quienes intentan evitar los controles terrestres. El traslado de migrantes desaparecidos en embarcaciones precarias expone a las personas a naufragios, corrientes fuertes y al control de grupos delictivos que operan en alta mar. Esta modalidad de viaje, aunque evita retenes en las carreteras principales, carece de cualquier medida de seguridad y complica enormemente las labores de rescate o rastreo cuando ocurre un incidente.
















