
CANCÚN, Q. ROO – El Observatorio Legislativo de Quintana Roo emitió su nota informativa número 301, titulada “Nihil de nobis sine nobis” (Nada de nosotros sin nosotros), en la cual realiza un análisis crítico sobre los efectos del denominado “Plan B” de la Reforma Electoral tras su publicación en el Diario Oficial de la Federación.
De acuerdo con el organismo, que mantiene una vigilancia activa desde 2016, los alcances de esta reforma constitucional en la entidad son, en términos generales, mínimos, y no representan un fortalecimiento real de la construcción democrática local.
Cabildos: ¿Cambio real o voluntad política?
Uno de los puntos analizados es la reforma al Artículo 115, que busca limitar a 15 el número máximo de regidurías en los ayuntamientos para evitar gastos excesivos. No obstante, el Observatorio señala que, debido a los artículos transitorios, este cambio podría ser irrelevante para Quintana Roo.
El organismo explica que, dado que el estado ya cuenta con cabildos que cumplen con estos rangos, cualquier modificación quedará sujeta a la “voluntad política” de alinearse a los objetivos presidenciales, más que a una obligación inmediata y transformadora.
Soberanía estatal y el presupuesto del Congreso
El punto de mayor fricción identificado es la reforma al Artículo 116, que impone un tope presupuestal a las legislaturas locales del 0.70% del presupuesto de egresos total de la entidad. El Observatorio califica esta medida como una injerencia del Poder Ejecutivo federal en la soberanía de los estados.
“Se condicionan decisiones presupuestarias bajo una disposición política orientada supuestamente a evitar dispendios, pero vulnerando el principio de soberanía federada”, señala el boletín.
El reto para la XVIII Legislatura
Pese a la obligatoriedad de armonizar las leyes locales antes del 30 de mayo de 2026, el Observatorio advierte que los actuales diputados de la XVIII Legislatura podrían no ver afectados sus ingresos de inmediato, ya que los ajustes entrarían en vigor hasta la siguiente legislatura.
Actualmente, el Congreso del Estado opera con un presupuesto diario estimado en $1,469,529.11 pesos. El organismo cuestiona si los legisladores quintanarroenses seguirán el ejemplo de entidades como Baja California, que redujo su gasto de manera proactiva, o si mantendrán la inercia del gasto excesivo hasta el límite legal permitido.













