
24 de abril del 2026 – nacional. El Gobierno del Estado de México ha tomado medidas urgentes ante la grave crisis ambiental y de salud que atraviesa la comunidad de Magdalena Chichicaspa. Debido a la filtración de combustible que ha llegado hasta las fuentes de agua potable, las autoridades estatales han solicitado formalmente la intervención del Ejército Mexicano. Esta emergencia por vertido de combustible ha puesto en riesgo a más de 35 mil habitantes de origen otomí, quienes dependen directamente de los manantiales naturales de la zona para sus actividades diarias y consumo personal.
La situación se originó tras el choque de una pipa de Petróleos Mexicanos en la autopista Naucalpan-Toluca, lo que provocó que miles de litros de líquido inflamable se esparcieran por el terreno. Este incidente de fuga de hidrocarburo no solo contaminó el suelo, sino que avanzó rápidamente hacia los ríos y cárcamos que abastecen a la población. Ante la magnitud del daño, los vecinos decidieron bloquear la autopista durante cuatro días consecutivos, exigiendo que las empresas responsables y el gobierno estatal reparen los daños de forma inmediata.
Contaminación del agua y daños al ecosistema local
Los pobladores han expresado su profundo temor por las posibles repercusiones en su salud, ya que el olor a gasolina es perceptible incluso en las cisternas de sus hogares. Los habitantes mostraron botellas con agua visiblemente contaminada, señalando que las redes de suministro han tenido que ser cerradas para evitar una tragedia mayor. Este desastre por escurrimiento de nafta ha alterado por completo la vida de la comunidad, que se organiza bajo usos y costumbres para administrar sus propios recursos hídricos y ahora se encuentra sin acceso al vital líquido.
Además del riesgo humano, el impacto ambiental ha sido devastador para la fauna local, registrándose la muerte de numerosos ajolotes, una especie nativa y protegida de la región. En redes sociales, los afectados han compartido imágenes del daño al ecosistema, denunciando que el derrame de carburante en manantiales está acabando con la biodiversidad de Huixquilucan. La gobernadora Delfina Gómez Álvarez subrayó que no se permitirá que esta polución continúe y que se dará prioridad absoluta a la recuperación de las fuentes naturales de agua.
Acciones gubernamentales y apoyo a los afectados
Para mitigar los efectos de esta crisis, el secretario general de Gobierno, Horacio Duarte Olivares, se encuentra gestionando el Plan DN-III ante la Secretaría de la Defensa Nacional. Con esta medida se busca que el personal militar ayude en las labores de limpieza y saneamiento de los cuerpos de agua afectados por el vertido accidental de gasolina. Mientras tanto, la Comisión del Agua del Estado de México ha recibido la instrucción de abastecer a la población mediante otros medios y realizar un censo detallado de todas las familias perjudicadas.
La gobernadora también indicó que la Secretaría de Finanzas estatal participará en la atención de este problema para asegurar que no falten recursos en las labores de auxilio. El objetivo principal es garantizar el abasto de agua limpia mientras se realizan las complejas tareas de descontaminación del flujo de combustible en el río. Las autoridades se han comprometido a mantener un diálogo cercano con los habitantes de Magdalena Chichicaspa hasta que los manantiales recuperen su pureza original y el peligro para la salud pública haya desaparecido por completo.













