
Un incendio de magnitudes alarmantes consumió este fin de semana una histórica iglesia de 138 años de antigüedad en el barrio de Astoria, Queens. El siniestro, que alcanzó rápidamente la categoría de cinco alarmas, movilizó a cientos de elementos de emergencia que lucharon durante horas contra las llamas que amenazaban con extenderse a las propiedades colindantes en una de las zonas más densamente pobladas de la ciudad.
La magnitud del incendio en iglesia de Queens fue tal que la estructura no soportó el intenso calor, provocando que el tejado de madera y ladrillo colapsara de manera repentina. Este derrumbe tomó por sorpresa a los equipos que se encontraban en el perímetro, lanzando escombros y material incandescente sobre los bomberos, quienes realizaban labores de contención para evitar que el fuego destruyera por completo la edificación histórica.
Respuesta masiva de los servicios de emergencia
Para controlar el incendio en iglesia de Queens actual, se requirió la intervención de un total de 84 unidades de respuesta, lo que representa un despliegue de más de 270 bomberos y personal de servicios médicos de emergencia (EMS). La coordinación entre las diferentes estaciones fue vital para establecer un perímetro de seguridad, aunque las condiciones del viento y la antigüedad de los materiales de la construcción complicaron las tareas de extinción durante la madrugada.
El balance médico tras el incendio en iglesia de Queens del fin de semana reportó que seis bomberos tuvieron que ser trasladados de urgencia al hospital local debido a las lesiones sufridas durante el desplome del techo. Afortunadamente, los primeros reportes indican que los rescatistas se encuentran estables, aunque el departamento de bomberos mantiene bajo observación constante su evolución tras haber sido impactados por la caída de ladrillos y pesadas vigas.













