
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció este lunes que el gobierno mexicano dará un giro en su política exterior y presentará acciones formales de protesta contra Estados Unidos tras el reciente fallecimiento de un ciudadano mexicano que se encontraba bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum destacó que este caso —registrado en un centro de detención en Los Ángeles— no es un hecho aislado, sino parte de una serie de incidentes donde connacionales han perdido la vida bajo resguardo migratorio estadounidense.
Lejos de limitarse a la entrega de una nota diplomática, la mandataria explicó que el gobierno mexicano impulsará diversas acciones de reclamo, incluyendo gestiones ante organismos internacionales, para exigir explicaciones claras sobre las condiciones y el trato que reciben los migrantes en custodia.
Sheinbaum subrayó que México no aceptará el silencio como respuesta, y adelantó que los casos serán llevados ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y otros foros donde se pueda garantizar justicia y transparencia en las investigaciones.
Además, la presidenta sostuvo que esta postura busca proteger los derechos humanos de los mexicanos que se encuentran lejos de su patria, y señaló la importancia de que las autoridades estadounidenses esclarezcan las causas de estas muertes.
Con este anuncio, el gobierno mexicano busca enviar un mensaje claro: la vida y los derechos de sus ciudadanos no son negociables, y cualquier irregularidad en la atención a migrantes será señalada y combatida en todos los niveles diplomáticos.






