
27 DE MARZO DEL 2026 – INTERNACIONAL. El canciller de la isla, Bruno Rodríguez, compartió recientemente datos reveladores sobre la opinión pública en Estados Unidos. Según una encuesta realizada por las firmas The Economist/YouGov, el 61 por ciento de los ciudadanos estadounidenses se opone tajantemente a que su gobierno inicie un ataque armado contra Cuba. Estas cifras contrastan fuertemente con apenas el 13 por ciento de apoyo a una acción bélica, lo que llevó al diplomático a pedir a la administración de Donald Trump que escuche a su propia población y respete la voluntad de quienes los eligieron.
Rodríguez señaló en sus redes sociales que los habitantes del país vecino parecen estar cansados de décadas de conflictos innecesarios y operaciones en el extranjero. El diplomático subrayó que el dinero de los impuestos se usa para alimentar presupuestos de guerra cada vez más altos, mientras que se recortan los fondos destinados al bienestar social. Para el canciller, el rechazo a una intervención armada en la isla refleja un deseo de paz y una gestión más inteligente de los recursos públicos, alejada de la hostilidad militar que ha caracterizado la relación por años.
Postura ciudadana sobre el bloqueo y las relaciones diplomáticas
El estudio no solo abordó el tema bélico, sino también las medidas económicas que pesan sobre el país caribeño. Un 46 por ciento de los encuestados manifestó su desaprobación al bloqueo energético que impide la llegada de petróleo desde otros países. De igual manera, un 40 por ciento se muestra contrario al embargo comercial y financiero que dura ya seis décadas. Estos datos sugieren que la idea de una intervención armada en la isla es tan impopular como las sanciones que asfixian la economía de las familias cubanas en su día a día.
Un punto de coincidencia notable entre demócratas, republicanos e independientes es el deseo de mantener los lazos oficiales. El 61 por ciento de la población estadounidense está a favor de que se conserven las relaciones diplomáticas entre ambas naciones. Esto demuestra que, a pesar de las diferencias políticas entre los gobiernos, la ciudadanía prefiere el diálogo y el reconocimiento mutuo antes que cualquier tipo de intervención armada en la isla o el aislamiento total, apostando por una convivencia más estable y predecible en la región.
Cuba: una amenaza mínima para la seguridad de Washington
La percepción de peligro que representa Cuba para la seguridad nacional de Estados Unidos es también un factor clave en la encuesta. Solo un 5 por ciento de los participantes considera que la isla es un peligro grave, mientras que la mayoría la ve como un riesgo menor o nulo. Al comparar estas cifras con otras naciones, se observa que los estadounidenses temen mucho más a países como Rusia o Corea del Norte. Esta baja percepción de amenaza refuerza el sentimiento de rechazo hacia una intervención armada en la isla, especialmente entre los jóvenes menores de 45 años.
Mientras el debate político continúa en el norte, Cuba recibe apoyo logístico de otras potencias para paliar su situación interna. Recientemente, el embajador de China, Hua Xin, confirmó la llegada de más de 15 mil toneladas de arroz como parte de una ayuda de emergencia enviada por Pekín. Este suministro de alimentos llega en un momento crítico y sirve como alternativa ante las presiones externas, demostrando que mientras se discute sobre una intervención armada en la isla, otros países optan por el envío de asistencia humanitaria directa al puerto de La Habana.





