
25 DE MARZO DEL 2026 – INTERNACIONAL. A medio siglo del inicio de la última dictadura militar, una multitud histórica desbordó la Plaza de Mayo y las principales ciudades de Argentina. En un acto cargado de emoción, los organismos de derechos humanos, encabezados por las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, enviaron un mensaje contundente al actual gobierno nacional. Estela de Carlotto, al leer el documento oficial, afirmó que el recuerdo del pasado es una herramienta fundamental del pueblo para enfrentar cualquier intento de ocultar los crímenes cometidos durante el terrorismo de Estado que comenzó en 1976.
La movilización, considerada la más grande de los últimos años a nivel federal, contó con la presencia de sobrevivientes, familiares de desaparecidos y una sorprendente cantidad de jóvenes. Durante el evento, se denunció que la administración de Javier Milei mantiene una postura negacionista que busca desmantelar las políticas públicas alcanzadas durante décadas. Los oradores señalaron que el desfinanciamiento de los sitios de memoria y la reducción de personal en áreas clave para la identidad nacional representan un retroceso peligroso para la democracia y la reparación histórica de las víctimas.
Demandas sociales y políticas por la Memoria, la Verdad y la Justicia
Uno de los reclamos más urgentes durante la jornada fue la exigencia al Estado para que garantice la búsqueda y restitución de los nietos que aún faltan encontrar. Los organismos denunciaron que se están incumpliendo las obligaciones de pago de pensiones y asistencia médica para ex presos políticos y sobrevivientes, quienes hoy enfrentan una situación económica crítica. Además, se manifestó una profunda preocupación por la intervención en estructuras científicas esenciales, como el Banco Nacional de Datos Genéticos, lo que dificulta el avance de los procesos judiciales y de identidad.

En el palco central, también se escucharon voces de repudio contra lo que consideran una persecución judicial hacia la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Los manifestantes exigieron el fin de los procesos irregulares y recordaron el atentado contra su vida como un hecho que no debe quedar impune. Esta demanda se sumó al rechazo generalizado hacia las políticas económicas actuales, las cuales fueron calificadas por los sindicatos y organizaciones sociales presentes como medidas que entregan la soberanía del país a espaldas del Congreso Nacional.
El mensaje internacional y la vigilia por la Memoria, Verdad y Justicia completa
La jornada no solo tuvo un impacto local, sino que recibió el apoyo de figuras internacionales como el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, y el juez español Baltasar Garzón. Incluso la Unión Europea, a través de su embajador Erik Høeg, rindió homenaje a las víctimas, recordando que entre los desaparecidos también hubo ciudadanos europeos. Mientras tanto, el gobierno difundió un video oficial promoviendo una visión diferente del conflicto, bajo el concepto de una supuesta búsqueda de igualdad en los juicios, lo que fue interpretado por los manifestantes como una justificación del odio y la represión.





