
23 DE MARZO DEL 2026 – INTERNACIONAL. El funeral de Umberto Bossi, figura histórica y fundador de la Liga Norte, se transformó este sábado en un termómetro de la alta tensión política que vive Italia. La ceremonia, realizada en el Monasterio de San Jacobo de Pontida, cerca de Milán, no solo sirvió para despedir al veterano político fallecido a los 84 años, sino también para evidenciar las fracturas dentro de la derecha italiana. Entre aplausos y abucheos, la llegada de figuras como la primera ministra Giorgia Meloni y el actual dirigente del partido, Matteo Salvini, marcó una jornada donde los sentimientos de autonomía regional volvieron a brotar con fuerza.
Durante el acto, los seguidores más fieles a la ideología original de Bossi entonaron cánticos que pedían la independencia de la Padania, la región rica e industrializada del norte. En un ambiente cargado de nostalgia por el discurso secesionista del antiguo referente de la Liga Norte, se escucharon gritos contra la bandera tricolor italiana y sonó con fuerza el himno de la «Padania Libre». Bossi, quien fue ministro en dos ocasiones bajo el mando de Silvio Berlusconi, mantuvo hasta su último aliento la defensa de una mayor autonomía frente a lo que siempre llamó «la Roma ladrona», un mensaje que caló hondo en sus simpatizantes.
Abucheos y reclamos de traición en el funeral
La figura de Matteo Salvini fue una de las más cuestionadas durante el sepelio, recibiendo gritos de «traidor» por parte de los asistentes más radicales. Esto se debe a que el actual representante de la Liga Norte decidió cambiar el rumbo del partido, dejando de lado la lucha exclusiva por el norte para buscar votos en el centro y sur de Italia. Este «golpe de timón» político ha causado un distanciamiento con la base fundadora que hoy ve con recelo cómo la intención de voto de la Liga se ha estancado cerca del 10 por ciento, una cifra muy alejada de sus mejores tiempos de gloria electoral.
Por otro lado, la primera ministra Giorgia Meloni vivió una recepción mixta que reflejó la complejidad del momento. Mientras algunos sectores la vitoreaban con entusiasmo al grito de su nombre, otros la abuchearon mientras exigían la secesión, un concepto que choca directamente con la visión nacionalista de su gobierno. La presencia de la mandataria en el funeral del fundador de la Liga Norte subraya la importancia de la alianza de gobierno actual, pero también deja claro que las promesas de unidad nacional todavía encuentran una resistencia feroz en las tierras que Bossi lideró por décadas.





