
23 DE MARZO DEL 2026 – INTERNACIONAL. El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, afirmó este lunes que el país cuenta con los recursos económicos suficientes para sostener la financiación del conflicto bélico contra Irán. Durante una entrevista televisiva, el funcionario descartó la necesidad de implementar nuevas cargas fiscales para los ciudadanos, asegurando que «hay dinero de sobra» en las arcas federales. Esta declaración busca dar tranquilidad a los mercados internos mientras el Pentágono gestiona una solicitud presupuestaria suplementaria que, según diversos reportes, alcanzaría la cifra de 200 mil millones de dólares para fortalecer las capacidades militares a futuro.
Bessent justificó la agresiva postura de la administración de Donald Trump argumentando que la intensificación de las acciones militares es una estrategia necesaria para forzar una reducción del conflicto a largo plazo. Según el titular del Tesoro, la financiación de las operaciones militares actuales tiene como objetivo asegurar que las fuerzas armadas estén bien abastecidas y preparadas para cualquier escenario. El funcionario respaldó la retórica presidencial al señalar que la fuerza es el único lenguaje que la república islámica parece comprender, validando así los recientes ataques contra la infraestructura estratégica iraní.
Tensiones diplomáticas con líderes de Europa
A pesar de la seguridad financiera mostrada por Washington, la coalición internacional presenta fisuras importantes, especialmente tras las conversaciones con el canciller alemán Friedrich Merz. El mandatario europeo reveló que, aunque mantiene un contacto estrecho con Trump, Alemania se ha negado a participar directamente en las acciones militares iniciadas por Estados Unidos e Israel. Merz reconoció que el presidente estadounidense no está «precisamente contento» con esta postura, pero insistió en que seguirá trabajando para mantener la colaboración transatlántica a pesar de las profundas diferencias de opinión sobre la financiación de la campaña armada.
Por otro lado, la comunicación con el primer ministro británico, Keir Starmer, mostró una mayor sintonía en puntos clave para la economía global. Ambos líderes coincidieron en que la reapertura del estrecho de Ormuz es una prioridad absoluta para garantizar la estabilidad del mercado energético. La Casa Blanca ha sido enfática en que la financiación de los esfuerzos de guerra continuará hasta que se logre este objetivo, presionando a sus aliados de la OTAN, a quienes Trump criticó duramente por no involucrarse en la misión militar para liberar la estratégica vía marítima.
Ultimátum y advertencia de destrucción total
El presidente Trump reiteró su ultimátum de 48 horas para que Irán abra el estrecho de Ormuz, amenazando con una «destrucción total» de las centrales eléctricas si no se cumple la exigencia. En entrevistas recientes, el mandatario aseguró que el resultado de esta presión será «muy bueno» y que el país persa está recibiendo lo que él considera un «justo castigo» tras décadas de hostilidad. Mientras las palabras suben de tono en Washington, la financiación del despliegue de misiles ya muestra resultados sobre el terreno, con reportes de poderosas explosiones en diversos sectores de Teherán al cierre de esta edición.





