
23 DE MARZO DEL 2026 – INTERNACIONAL. Israel ha iniciado una nueva fase de operaciones militares a gran escala dirigidas directamente a la capital, Teherán. Las autoridades israelíes confirmaron que han puesto en marcha una serie de ataques contra infraestructura en Irán con el objetivo de debilitar puntos estratégicos en la república islámica. Esta acción militar se produce en un momento de máxima tensión regional, donde el intercambio de fuego ha dejado de ser esporádico para convertirse en una campaña abierta y coordinada que busca desmantelar las capacidades logísticas y de fabricación del ejército iraní.
El jefe del Comando Central de Estados Unidos, el almirante Brad Cooper, advirtió que las fuerzas iraníes están utilizando zonas residenciales para lanzar sus misiles y drones. Debido a esto, el almirante sugirió que estos sectores poblados podrían ser blanco de los bombardeos a infraestructura iraní, por lo que pidió a los ciudadanos quedarse dentro de sus hogares hasta nuevo aviso. Esta situación ha generado una alarma humanitaria importante, ya que se busca evitar más víctimas civiles en un conflicto que ya suma miles de fallecidos en ambos bandos.
Impacto regional y defensa en el Golfo
La violencia no se ha limitado al territorio iraní, pues las defensas antiaéreas de los Emiratos Árabes Unidos tuvieron que interceptar un misil balístico cerca de una base aérea en Abu Dabi. Estos incidentes muestran que la ofensiva a infraestructura en Irán tiene repercusiones directas en los países vecinos, donde ya se han reportado heridos por la caída de restos de proyectiles. Países como Bahréin, Kuwait y Arabia Saudí también han activado sus sirenas de emergencia y sistemas de defensa para destruir drones y misiles dirigidos a sus zonas petroleras.
Además del riesgo por aire, la seguridad en el transporte marítimo mundial se encuentra bajo una gran amenaza debido al control iraní sobre el estrecho de Ormuz. Por esta vía circula una quinta parte del petróleo que consume el mundo, y actualmente Irán ha restringido el paso para barcos de Israel, Estados Unidos y sus aliados. Los ataques a instalaciones en Irán también buscan reducir la capacidad de este país para bloquear estas rutas comerciales esenciales, las cuales son vitales para la economía global y el suministro energético de muchas naciones.





