
19 DE MARZO DEL 2026 – INTERNACIONAL. Una amplia coalición de organizaciones sociales y personalidades progresistas ha convocado a la Primera Conferencia Internacional Antifascista en Brasil. El evento, que se llevará a cabo del 26 al 29 de marzo, tiene como objetivo principal unir fuerzas globales para detener el avance de la extrema derecha y las intervenciones militares. Según los organizadores, es urgente establecer estrategias comunes que permitan rescatar la autonomía popular frente a lo que consideran una red internacional neofascista que amenaza la paz en diversas regiones del mundo.
Éric Toussaint, portavoz de una de las redes convocantes, señaló que gobiernos como el de Donald Trump y Benjamin Netanyahu están impulsando políticas que atentan contra la libertad de las naciones. El activista advirtió que la situación en Gaza, que ya suma más de dos años y medio de conflicto, es un ejemplo claro de los riesgos que corren las poblaciones bajo regímenes autoritarios. La conferencia busca ser un espacio de debate donde se priorice la solidaridad internacional y se analicen los límites de la acción institucional ante estas crisis globales.
Avance de la derecha y conflictos en el continente
La preocupación se extiende de manera especial hacia América Latina, donde el ascenso de figuras como Javier Milei en Argentina y Juan-Antonio Kast en Chile ha marcado un cambio en el mapa político. Los organizadores del foro alertan que el modelo de Nayib Bukele en El Salvador está siendo replicado por otros mandatarios, lo que pone en riesgo la decisión soberana de los ciudadanos en países como Ecuador. Existe un temor fundado de que la extrema derecha intente desestabilizar el gobierno de Lula en Brasil de cara a las próximas elecciones de otoño.
En el contexto de esta reunión, se recordarán las recientes agresiones militares sufridas por Venezuela a inicios de 2026, donde incluso se denunció el secuestro de figuras presidenciales. Toussaint mencionó que estas acciones, sumadas a los ataques en aguas internacionales bajo la bandera de la lucha contra el narcotráfico, vulneran la independencia de los estados americanos. El foro de Porto Alegre denunciará estos operativos que se han cobrado la vida de más de 130 personas sin procesos judiciales claros ni pruebas públicas de culpabilidad.
Solidaridad internacional y resistencia económica
La agenda del encuentro también abordará la situación crítica de Cuba, que enfrenta un intento de asfixia económica mediante el corte de suministros de combustible. Esta política, radicalizada desde finales de enero de 2026, busca paralizar la producción de energía en la isla, afectando la voluntad de los pueblos que intentan mantener sistemas sociales distintos. La conferencia intentará consolidar un frente amplio que incluya movimientos ecofeministas, sindicales y sociales para responder a este bloqueo que afecta la vida cotidiana de millones de personas.
A pesar de las diferencias lógicas entre las diversas fuerzas de izquierda, los convocantes insisten en que es vital constituir una respuesta internacional coordinada. Porto Alegre pretende ser el primer paso firme para superar las dificultades de organización y enfrentar a enemigos que se perciben cada vez más amenazantes. La lucha por la soberanía de los pueblos requiere, según el comité organizador, de una unidad que no borre las diversidades pero que sí permita una defensa efectiva de la reforma agraria y el combate al negacionismo climático.





