
El crecimiento económico de México enfrenta un obstáculo clave: la falta de inversión suficiente. Directivos de BBVA México señalaron que, sin un aumento significativo en este rubro, el país difícilmente podrá superar su ritmo histórico de expansión económica. La advertencia surge en un contexto donde el desarrollo se mantiene por debajo de su potencial.
De acuerdo con el banco, para que la economía mexicana crezca por encima del 2% anual, la inversión —tanto pública como privada— debe superar al menos el 25% del Producto Interno Bruto (PIB). Este nivel es considerado el mínimo necesario para detonar un crecimiento sostenido y más dinámico en los próximos años.
Sin embargo, el diagnóstico va más allá: los especialistas de la institución advierten que ese porcentaje apenas sería el punto de partida. Para lograr un verdadero impulso económico, México debería aspirar a niveles de inversión de entre 30% y 35% del PIB durante varios años consecutivos.
Uno de los sectores clave para alcanzar este objetivo es la infraestructura. Proyectos en transporte, energía y logística son considerados fundamentales para mejorar la competitividad del país y atraer mayor capital. Sin estos avances, el crecimiento económico seguirá limitado.
El señalamiento se da en el marco de la Convención Bancaria, donde también se destacó que el entorno económico presenta desafíos importantes. Factores como la falta de certidumbre, la limitada inversión pública y la necesidad de mayor participación privada siguen frenando el desarrollo.





