
17 DE MARZO DEL 2026 – INTERNACIONAL. El presidente de Chile, José Antonio Kast, dio inicio oficial este martes a su ambicioso proyecto de seguridad nacional desde la ciudad de Arica, en el extremo norte del país. El plan, denominado «Escudo fronterizo», busca frenar definitivamente el ingreso clandestino de personas y combatir delitos trasnacionales en las zonas limítrofes con Perú y Bolivia. Durante el acto, el mandatario de tendencia derechista reafirmó su promesa de campaña de instalar obstáculos físicos de gran envergadura para retomar el control total del territorio chileno en áreas históricamente vulnerables.
La iniciativa contempla la construcción de una infraestructura masiva que incluye una trinchera de tres metros de profundidad, complementada con una muralla o pretil de otros tres metros de altura. El ejército chileno será el encargado directo de la edificación de este bloqueo en las fronteras, que también contará con escollos adicionales para impedir el paso de vehículos y personas. Aunque no se han detallado los tramos específicos que serán intervenidos, el gobierno ha puesto el foco en los sectores más porosos de los 180 kilómetros compartidos con Perú y los casi 900 kilómetros con Bolivia.
Control estricto contra el crimen y la migración ilegal
Desde la frontera norte, Kast enfatizó que estas decisiones son pasos concretos para cerrar el paso al narcotráfico y al crimen organizado que afecta a la región. El presidente señaló que el cierre de los límites territoriales es una respuesta necesaria a las demandas de seguridad de la ciudadanía que vive en las zonas extremas. Además de las barreras físicas, el plan se vincula con la promesa de expulsar a cerca de 330 mil extranjeros que permanecen en situación irregular en el país, a quienes también se les «invitará a irse» antes de aplicar medidas de fuerza.
El mandatario argumentó que este esfuerzo no debe ser aislado, sino que requiere la colaboración de los países vecinos para que los resultados sean efectivos a largo plazo. Según su visión, el sellado de pasos fronterizos debería replicarse en naciones como Perú, Bolivia y Argentina, ya que el flagelo de la inseguridad trasciende las líneas divisorias nacionales. Kast instó a las autoridades de los países limítrofes a adoptar acciones similares para formar un frente unido contra las bandas delictivas que operan en los pasos no habilitados.
Plazos y ejecución técnica del proyecto
Por su parte, el ministro del Interior, Claudio Alvarado, entregó detalles técnicos sobre la ejecución de las obras y los tiempos de espera para ver los primeros avances. El objetivo gubernamental es alcanzar una longitud significativa en la construcción de las zanjas y murallas en el menor tiempo posible, priorizando los puntos críticos ya identificados. Las autoridades esperan que en los próximos 90 días ya se puedan visualizar resultados tangibles de este control de la línea fronteriza, marcando un antes y un después en la vigilancia del norte.





